Feria del Ajo en Santa Marina del Rey

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Guía completa de la celebración

Hay ferias que envejecen bien. Y pocas en España pueden presumir de llevar más de ocho siglos convocando a vendedores, compradores, curiosos y gourmets en torno a un mismo producto. La Feria del Ajo de Santa Marina del Rey se celebra cada 18 de julio desde los albores del siglo XII, lo que la convierte en la feria agrícola más antigua de la provincia de León y una de las más veteranas de toda España. Un encuentro que nació como mercado medieval en torno al ajo de la ribera del Órbigo y que hoy reúne cerca de 200 puestos, miles de visitantes y un programa festivo que se extiende durante toda una semana.

Feria del Ajo de Santa Marina del Rey
Feria del Ajo de Santa Marina del Rey. Autor: María Teresa García Montes (SiegluXXI). Wikimedia Commons. Licencia: CC BY‑SA 4.0.

Santa Marina del Rey es una villa leonesa asentada en la ribera del río Órbigo, en el cruce natural entre dos comarcas de personalidad muy marcada: la Ribera y el Páramo. Sus vegas fértiles, bien regadas gracias a la histórica Presa Cerrajera, han producido durante siglos un ajo de calidad reconocida en toda la provincia. Ese ajo, con sus características ristras trenzadas a mano —las llamadas riestras— es el protagonista indiscutible de una fiesta que mezcla tradición agrícola, gastronomía, cultura y la alegría desinhibida de una comunidad que sabe celebrar su identidad con orgullo.

El municipio tiene, además, otra particularidad que añade profundidad a la visita: por su término pasan tres rutas jacobeas. El Camino Francés cruza Villavante, el Camino de Santiago discurre por San Martín del Camino y el histórico Camino de Künig —descrito en el siglo XV por el monje alemán Hermann Künig von Vach como alternativa para evitar los puertos de montaña— recala en la propia Santa Marina del Rey. No es raro, por tanto, que entre los visitantes de la feria cada julio haya también peregrinos que alargan su etapa para disfrutar de la celebración.

Más de ocho siglos de historia

Los primeros registros documentados de Santa Marina del Rey como villa se remontan al siglo XII, cuando el rey Fernando II de León donó estas tierras al obispado de Astorga. Fue precisamente hacia el año 1160 cuando comenzó a celebrarse la primitiva Feria del Ajo, concedida como privilegio por el señorío eclesiástico de Astorga a la villa, en reconocimiento de la importancia agrícola de su producción hortícola. Desde entonces, la feria no ha dejado de celebrarse —con la única excepción de años de crisis o conflicto— hasta nuestros días, lo que le confiere un carácter de continuidad histórica verdaderamente excepcional.

El municipio vivió su época de mayor esplendor entre 1576 y 1630. En esas décadas se instalaron depósitos de cereal y almacenes de sal, se construyeron o restauraron numerosas ermitas —San Lázaro, San Pedro de la Presa, Santa Catalina, La Piedad, Santa Lucía, Vera Cruz, San José y Santa Inés, entre otras— y se levantaron obras de ingeniería que todavía hoy pueden admirarse. En 1590 se encargó al cerrajero leonés Antonio de Villafranca la construcción de un reloj «tan bueno como el de la Catedral de León». Concluido en 1599, se instaló en una torre de más de 14 metros y ha funcionado sin interrupción desde entonces, convirtiéndose en una de las piezas de relojería de torre más antiguas y longevas de España.

En 1845, la Feria del Ajo ya figuraba documentada como la feria más importante del partido judicial de Astorga, un dato que refleja el peso económico y comercial que tenía esta cita en la vida de toda la comarca. A lo largo del siglo XX, la celebración fue adaptándose a los nuevos tiempos sin perder su esencia: el ajo de Santa Marina del Rey seguía siendo el producto más vendido, y las ristras trenzadas, el objeto más buscado por los visitantes.

El ajo que se cultiva en la ribera del Órbigo debe gran parte de su calidad a la Presa Cerrajera, una obra hidráulica medieval que canaliza las aguas del Órbigo hacia los campos de regadío. Sin ese riego, las condiciones de la vega no serían las mismas, y sin esas condiciones, el ajo de Santa Marina no tendría el sabor y la conservación que lo hicieron famoso en toda la provincia.

Calendario y programa de la Feria del Ajo

La Feria del Ajo no es solo un día de mercado. El programa de festejos se extiende durante aproximadamente diez días en torno al 18 de julio, con actividades previas, jornadas gastronómicas y varios días de fiesta mayor. El 18 de julio es la fecha fija e inamovible de la feria, pase lo que pase con el calendario semanal.

Periodo Actividad principal
Del 12 al 20 de julio (aprox.) Jornadas Gastronómicas del Ajo: menús y tapas con ajo en restaurantes de la provincia
Primer fin de semana previo al 18 Concentración de peñas y ronda por los bares de la localidad
Domingo previo al 18 Festival de Magia «Ajo Magic» en el patio de las Escuelas
Víspera del 18 (jueves o miércoles) Pregón de la Feria del Ajo y actuación musical en la Plaza Mayor
18 de julio (día grande) Apertura del mercado con ~200 puestos (11:00 h)
18 de julio Recepción de ristras para los concursos de ajo; misa solemne (12:00 h)
18 de julio Fallo de los concursos de ristras y exposición de enristrados (14:00 h)
18 de julio (tarde) Visitas guiadas a la Torre del Reloj (de 1599)
18 de julio (noche) Fuegos artificiales sobre el azud del río Órbigo (medianoche)
18 de julio (noche) Orquesta y verbena en la Plaza Mayor y patio de las Escuelas
Días siguientes Desfile de carrozas, actuaciones musicales y actividades deportivas
Último día Mesa redonda gastronómica «El Yantar del Peregrino» y clausura

Nota: El programa exacto varía cada año. Se recomienda consultar la web del Ayuntamiento de Santa Marina del Rey o los canales de la Diputación de León para conocer el calendario definitivo de cada edición.

Lo que no puede perderse en la Feria del Ajo

El corazón de la feria es el mercado del 18 de julio. Desde las once de la mañana, casi doscientos puestos llenan las calles del pueblo con un aroma inconfundible. Las ristras de ajo de la ribera del Órbigo —trenzadas a mano, con esos bulbos blancos y compactos que los productores de la zona llevan cultivando durante siglos— son el artículo más solicitado. Junto a ellas, pulpo a feira, escabeches, embutidos leoneses, quesos, miel, productos de la huerta y artesanía local componen una oferta que convierte la visita en un auténtico placer para los sentidos.

Los concursos de ristras y de calidad del ajo son uno de los momentos más esperados del día grande. Los productores locales presentan sus mejores ejemplares —tanto en lo que respecta al enristrado como a la calidad y el tamaño de las cabezas— y el fallo del jurado, que se anuncia en el patio del Ayuntamiento a partir de las 14:00 horas, genera siempre un ambiente de expectación y orgullo entre los participantes. Las exhibiciones de enristrado en directo, donde los artesanos muestran su técnica a los visitantes, son otro de los atractivos que distinguen a esta feria de un mercado convencional.

Las Jornadas Gastronómicas del Ajo, que arrancan varios días antes del 18 de julio y se extienden hasta el fin de semana posterior, llevan la celebración más allá del mercado. Restaurantes de toda la provincia —de León, Astorga, Ponferrada, Villadangos y la propia Santa Marina del Rey— elaboran durante esos días menús especiales con el ajo como ingrediente protagonista, reinterpretado desde la cocina tradicional leonesa y también con propuestas más creativas. Las tapas con ajo en los bares del pueblo son otra forma de participar en esta exaltación culinaria.

El Festival de Magia «Ajo Magic», que se celebra el domingo previo al día grande, ha consolidado en los últimos años su propia identidad dentro del programa festivo. Espectáculos de ilusionismo y magia en el patio de las Escuelas, pensados para todas las edades, convocan a cientos de espectadores y añaden un toque de sorpresa al ambiente festivo de la semana.

Y para cerrar el día grande con un espectáculo a la altura de la historia de la feria: los fuegos artificiales sobre el azud del río Órbigo, que iluminan el cielo de Santa Marina a medianoche, son uno de los momentos más aplaudidos de toda la celebración. El reflejo de los colores en el agua del río añade un componente visual único que los visitantes que los ven por primera vez difícilmente olvidan.

El escenario: el patrimonio y el entorno natural

La feria ocupa las calles y plazas del casco urbano de Santa Marina del Rey, con la Plaza Mayor como epicentro de las verbenas y la zona aledaña al río como escenario de los fuegos y algunas actuaciones musicales singulares —como el concierto flotante sobre el azud, que en ediciones recientes se ha convertido en uno de los eventos culturales más originales del programa.

Aprovechar la visita para recorrer el patrimonio del pueblo es una buena idea. La iglesia parroquial de Santa Marina conserva partes medievales y fue reconstruida en estilo gótico-mudéjar entre los siglos XV y XVI. Su interior alberga un retablo del siglo XVII, una virgen gótica de madera policromada y un órgano del siglo XVII que sigue en uso y que da nombre a un curso internacional de música que se celebra cada verano en la localidad. La Torre del Reloj, de más de 14 metros de altura, acoge el mecanismo original de 1599 fabricado por Antonio de Villafranca. Según la tradición, el reloj nunca se ha averiado desde su instalación. Durante los días de la feria, el ayuntamiento organiza visitas guiadas a la torre con personal municipal.

El río Órbigo y sus riberas merecen un paseo tranquilo. El municipio cuenta con uno de los cotos de trucha común más importantes de España, con una longitud de aproximadamente cinco kilómetros, y el área recreativa de La Manga, en la pedanía de Villamor de Órbigo, es un espacio natural muy frecuentado en verano. El entorno del azud, donde se reflejan los fuegos artificiales, es también un lugar agradable para pasear antes o después de la feria.

Lo que hace única a esta celebración leonesa

La primera singularidad de la Feria del Ajo de Santa Marina del Rey es obvia: su antigüedad documentada desde 1162. No son muchas las ferias de España que puedan acreditar una continuidad tan larga. Esa longevidad no es solo un dato histórico curioso; significa que esta celebración ha sobrevivido a guerras, pestes, cambios de régimen, transformaciones económicas y revoluciones agrícolas. El ajo de la ribera del Órbigo ha resultado ser un producto lo suficientemente bueno y lo suficientemente apreciado como para sostener una cita comercial durante nueve siglos.

La segunda singularidad es la dimensión cultural que ha ido acumulando con el tiempo. La feria no es solo un mercado: es también un congreso gastronómico provincial, un festival de magia, una noche de fuegos artificiales sobre el río, una tarde de visitas patrimoniales y una semana de tapas y menús especiales. Esa acumulación de capas —agrícola, gastronómica, artística, patrimonial— la convierte en una experiencia con mucho más contenido del que podría esperarse de una localidad de poco más de 1.700 habitantes.

La riestra de ajo como objeto artesanal merece atención especial. Trenzar a mano los bulbos de ajo en esa forma característica —con los tallos entrelazados, la cabezas formando una cadena— es un oficio que requiere destreza y experiencia. Las exhibiciones de enristrado en vivo que se organizan durante la feria son una oportunidad para ver de cerca una técnica que, pese a la mecanización de la agricultura, sigue practicándose en la comarca del Órbigo.

El vínculo de Santa Marina del Rey con las rutas jacobeas añade otro punto de interés cultural: la relación entre el Camino de Santiago y la gastronomía local es uno de los temas que la localidad ha sabido explotar con inteligencia, organizando cada año una mesa redonda —«El Yantar del Peregrino»— en la que se reflexiona sobre la cocina y la hospitalidad a lo largo de las rutas peregrinas.

Cómo preparar bien la visita

Alojamiento: Santa Marina del Rey dispone de algunos establecimientos hosteleros propios —como el Hostal Restaurante Salones Victoria— pero la demanda el 18 de julio supera con creces la oferta local. Lo más recomendable es reservar con antelación en localidades cercanas como Benavides de Órbigo, Hospital de Órbigo —a pocos kilómetros— o directamente en Astorga o León capital, desde donde se puede llegar con facilidad en coche. Hospital de Órbigo, a unos 10 km, ofrece alojamiento rural y es un destino con encanto propio gracias a su famoso Puente del Paso Honroso.

Cómo llegar: Santa Marina del Rey está bien comunicada por carretera desde León capital (unos 30 km) por la LE-420 y las carreteras locales de la ribera del Órbigo. Desde Astorga, el acceso es aún más rápido, a unos 20 km. Se recomienda llegar con tiempo el día 18, ya que el volumen de visitantes genera retenciones en los accesos al pueblo. El aparcamiento se habilita en zonas habilitadas en los alrededores del casco urbano.

Qué comprar: La riestra de ajo de Santa Marina del Rey es el souvenir gastronómico más auténtico de la feria. Bien conservada en un lugar seco y ventilado, una ristra puede durar meses. Es además un producto muy económico que no pesa ni ocupa demasiado. Los puestos de productos leoneses ofrecen también embutidos, quesos, conservas de escabeche y miel de la comarca, perfectos para llevarse un recuerdo comestible de calidad.

Gastronomía en el pueblo: El Mesón Corrullo y los Salones Victoria son referencias consolidadas en la villa. La cocina de la ribera del Órbigo tiene en las truchas del río, las carnes a la brasa, los callos de la ribera y las sopas de pescado sus platos más representativos. Durante las Jornadas Gastronómicas del Ajo, varios restaurantes de la zona y de la provincia elaboran menús especiales en los que el ajo protagoniza entrantes, guisos y salsas con más creatividad de la que podría esperarse.

Con niños: La feria es perfectamente apta para familias. El ambiente es festivo pero tranquilo durante la jornada diurna. El Festival de Magia, las actividades del patio de las Escuelas y los puestos del mercado ofrecen estímulos más que suficientes para los más pequeños. Si se va con niños, es conveniente planificar la visita para la mañana y primera tarde, ya que la noche se prolonga hasta altas horas con verbenas y actuaciones.

Dudas habituales

¿Cuándo se celebra exactamente la Feria del Ajo de Santa Marina del Rey?
La Feria del Ajo tiene lugar cada año el 18 de julio, fecha que no varía independientemente del día de la semana en que caiga. El programa de festejos se extiende durante aproximadamente una semana antes y después de esa fecha, con jornadas gastronómicas, concentración de peñas y actividades culturales.

¿Cuántos años lleva celebrándose esta feria?
La Feria del Ajo está documentada desde el año 1162, lo que le otorga más de ocho siglos de historia ininterrumpida. En 1845 ya figuraba como la feria más importante del partido judicial de Astorga, y hoy es reconocida como la celebración agrícola de mayor tradición de la provincia de León.

¿Qué son las ristras de ajo y dónde puedo comprarlas?
Las ristras —o riestras, como se las llama localmente— son trenzas de ajo elaboradas a mano con los bulbos y sus tallos entrelazados. Es el producto más característico de la feria. Se venden en la mayoría de los puestos del mercado del 18 de julio y también en algunos establecimientos del pueblo durante todo el año. Bien conservadas, aguantan varios meses.

¿Qué otros atractivos tiene Santa Marina del Rey además de la feria?
La Torre del Reloj de 1599, la iglesia parroquial con su órgano del siglo XVII, los cotos de pesca del río Órbigo y las tres rutas jacobeas que cruzan el municipio —el Camino Francés, el Camino de Santiago y el Camino de Künig— son los principales atractivos del municipio fuera de la feria. El área recreativa de La Manga, en Villamor de Órbigo, es también un espacio natural muy recomendable en verano.

¿Es de pago la entrada a la Feria del Ajo?
El acceso al recinto ferial y al mercado es completamente gratuito. Las actuaciones musicales en la Plaza Mayor y los fuegos artificiales también son de libre asistencia. Algunas actividades paralelas específicas pueden tener coste propio según la edición.

¿Se organizan visitas guiadas durante los días de la feria?
Sí. El Ayuntamiento de Santa Marina del Rey suele organizar visitas guiadas a la Torre del Reloj durante el día grande de la feria, con personal municipal. Es una oportunidad única para subir a la torre y ver de cerca el mecanismo original de 1599 que lleva funcionando más de cuatro siglos.

Fuentes oficiales y más información

Cartel Feria del Ajo en Santa Marina del Rey 2026

Programa Feria del Ajo en Santa Marina del Rey 2026

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