Fallas de Alzira
La Capital Fallera de la Ribera Alta
Alzira, corazón de la comarca de la Ribera Alta del Xúquer, es una ciudad que late al ritmo del fuego y la pólvora cada mes de marzo. Sus Fallas son las segundas en importancia de toda la Comunidad Valenciana, solo superadas por las de la capital, y no es casualidad: con 35 comisiones falleras que aglutinan a más de 8.000 festeros —casi el 18% de la población—, Alzira representa la esencia más pura de la fiesta josefina. Declaradas Fiesta de Interés Turístico Nacional y Bien de Interés Cultural Inmaterial, estas fallas combinan una tradición centenaria que arranca en 1889 con una pasión desbordante por la pirotecnia, materializada en el récord Guinness de la traca más larga del mundo con 22,36 kilómetros de explosión continua.

Desde aquella primera falla plantada en la Placeta de les Gallines —hoy Plaza Casasús— el 19 de marzo de 1889, la fiesta ha evolucionado hasta convertirse en el eje vertebrador de la vida social alzireña. Los 70 monumentos falleros que cada año conquistan las calles de esta ciudad no son simples esculturas efímeras: son la crónica satírica de la actualidad, el reflejo del ingenio popular y el resultado de meses de trabajo colectivo que transforma barrios enteros en talleres creativos. Alzira no celebra las Fallas durante una semana; vive las Fallas los 365 días del año, con comisiones que organizan actos culturales, deportivos, gastronómicos y solidarios que mantienen viva la llama fallera incluso cuando el calendario marca julio o noviembre.
Orígenes documentados: 1889
La historia de las Fallas de Alzira está perfectamente documentada gracias a la prensa de la época. El diario Las Provincias, en su edición del 20 de marzo de 1889, informaba de que «En la Plaza de Casasús, de Alcira, levantó el vecindario una bonita falla la víspera de San José, que fue durante el día muy visitada y quemada por la noche ante grandísima concurrencia». Este registro convierte a Alzira en una de las ciudades pioneras de la fiesta fallera fuera de Valencia capital, compartiendo generación con localidades como Xàtiva (1865), Gandía y Sueca (1876).
Aquella primera falla alzireña nació de la iniciativa vecinal espontánea, sin estructura organizativa previa ni comisión formal. Un grupo de vecinos decidió levantar un monumento satírico en la antigua Placeta de les Gallines para celebrar San José, inaugurando sin saberlo una tradición que 136 años después sigue más viva que nunca. La ubicación no era casual: esta pequeña plaza del casco antiguo era entonces un espacio de encuentro social donde confluían el comercio local y la vida de barrio.
A lo largo de las primeras décadas del siglo XX, la fiesta fue ganando complejidad y arraigo. Las comisiones falleras empezaron a organizarse formalmente en los barrios tradicionales de Alzira, creando estructuras vecinales que permitieron financiar monumentos cada vez más elaborados y ambiciosos. El punto de inflexión llegó en 1944 con la fundación de la Junta Local Fallera, el órgano colegiado que desde entonces coordina y representa a todas las comisiones alzireñas. En 1989, coincidiendo con el primer centenario de la fiesta, se celebraron actos conmemorativos presididos por el entonces presidente de la Generalitat Valenciana, Joan Lerma, consolidando a Alzira como referente indiscutible del movimiento fallero comarcal.
Autonomía e independencia fallera
La Junta Local Fallera de Alzira tiene una característica que la distingue de todas las demás juntas locales de la Comunidad Valenciana: es totalmente independiente de cualquier otro órgano organizador o político, incluida la Junta Central Fallera de Valencia. Esta singularidad convierte a Alzira en un caso único dentro del panorama fallero valenciano, donde la inmensa mayoría de juntas locales dependen jerárquicamente de la JCF de Valencia o están vinculadas a estructuras superiores.
La autonomía de la Junta Local Fallera alzireña se refleja en su funcionamiento democrático: todos sus miembros son elegidos directamente por los falleros de las 35 comisiones en un proceso participativo que garantiza la representatividad. Esta estructura permite que las decisiones sobre el programa de actos, las normativas de indumentaria, los premios y las actividades anuales sean tomadas exclusivamente por los propios alzireños, sin injerencias externas ni imposiciones desde Valencia capital.
En 2019, la Junta Local Fallera celebró su 75 aniversario, consolidando tres cuartos de siglo de trabajo ininterrumpido por la fiesta. La entidad no solo gestiona la semana fallera de marzo, sino que dinamiza la vida cultural alzireña durante todo el año, promoviendo iniciativas como los Premis a l’Ús del Valencià en les Falles —que reconocen la calidad lingüística de los textos de los monumentos—, el Premio a la Falla Más Igualitaria o el certamen de llibrets falleros, que se ha convertido en referente de la literatura popular valenciana.
Calendario fallero: Del pregón a la cremà
El ciclo festivo alzireño arranca oficialmente a principios de marzo con la Cridà, el pregón que inaugura las fiestas y marca el inicio de la cuenta atrás hacia la semana grande. En este acto solemne, las Falleras Mayores reciben las llaves simbólicas de la ciudad ante miles de alzireños congregados en la Plaza Mayor, mientras la pirotecnia ilumina el cielo anunciando que las Fallas han vuelto a tomar las calles.
Del 13 al 19 de marzo se celebra el prestigioso Concurso Nacional de Mascletàs, donde las mejores empresas pirotécnicas de España compiten por ofrecer el espectáculo más espectacular. La peculiaridad alzireña radica en la mascletà inaugural del día 12, donde en lugar de pólvora explotan simultáneamente 20.000 globos a cargo de los niños de la localidad, creando una nube de color que simboliza el espíritu festivo y familiar de estas fallas.
Día 16 de marzo: La Plantà oficial debe quedar completada antes de la visita del jurado calificador. Aunque oficialmente se planta durante la noche del 15 al 16, las fallas más grandes y complejas suelen adelantar el montaje varios días, requiriendo grúas de gran tonelaje y equipos técnicos especializados. Ese mismo día tiene lugar la Macrodespertà, cuando 400 falleros toman las calles al amanecer disparando más de 15.000 petardos en un despliegue pirotécnico que despierta a toda la ciudad.
Día 17 de marzo: Entrega de premios en el Ayuntamiento, donde se conocen los ganadores del concurso de monumentos. Las comisiones premiadas reciben sus galardones ante autoridades y medios, para después iniciar una visita oficial a todas las fallas de la ciudad. A las 14:00 horas, la mascletà diaria congrega a miles de personas en la Plaza del Reino.
Día 18 de marzo: Jornada dedicada a la Ofrenda de flores a Nuestra Señora del Lluch, patrona de Alzira. Las falleras y falleros vestidos con sus trajes tradicionales desfilan por las calles portando ramos que construyen un monumental tapiz floral ante la imagen de la Virgen. El desfile se prolonga desde la tarde hasta bien entrada la noche, acompañado de bandas de música que interpretan marchas moras y pasodobles. Por la noche, la Nit del Foc a las 23:59 horas ofrece el castillo de fuegos artificiales más espectacular de toda la semana, cortesía de las mejores pirotecnias valencianas.
Día 19 de marzo: El día grande comienza con el Pasodoble por la tarde, cuando todas las comisiones desfilan bailando al ritmo del pasodoble por las calles del centro. Un jurado de la Junta Local Fallera puntúa las actuaciones y otorga premios a las comisiones con mejor coreografía y mejor vestuario. Por la noche llega el momento culminante: la Cremà. Primero arden los monumentos infantiles, y después los grandes, precedidos cada uno por su propio castillo pirotécnico. El espectáculo se prolonga hasta altas horas de la madrugada, cerrando el ciclo fallero con un ritual de fuego que mezcla nostalgia, alegría y promesa de renovación.
Las despertás: Pólvora al amanecer
Una de las tradiciones más características de las Fallas de Alzira son las despertás que cada comisión celebra los días 17, 18 y 19 de marzo. A las ocho de la mañana en punto, las comisiones se reúnen en sus casales para iniciar un desfile por el barrio disparando petardos y mascletàs que despiertan al vecindario con estruendo festivo. Tras el pasacalle matutino, se sirve el típico almuerzo fallero en cada casal —con chocolate, bunyols y embutidos— para después visitar los casales de las demás comisiones hasta el mediodía, en un circuito de hermandad que refuerza los lazos entre barrios.
Récord mundial: 22 kilómetros de pólvora ardiendo
El 18 de octubre de 2015, Alzira entró en el libro Guinness de los récords por un hito que refleja perfectamente el carácter pirotécnico de esta ciudad: la traca más larga del mundo. Con una longitud de 22.360 metros —más de 22 kilómetros— de traca continua, la ciudad batió todos los registros previos en una hazaña que requirió meses de planificación, toneladas de material pirotécnico y la coordinación de decenas de voluntarios.
La idea y ejecución de este récord fue obra de la falla local Albuixarres Camí Fondo, demostrando la capacidad organizativa y el compromiso que caracteriza al movimiento fallero alzireño. La traca recorrió prácticamente toda la geografía urbana, desde el centro histórico hasta los barrios periféricos, uniendo simbólicamente todos los rincones de la ciudad en una explosión pirotécnica sin precedentes. El récord sigue vigente en 2025, convirtiendo a Alzira en referente mundial de la pirotecnia festiva y atrayendo la atención de medios internacionales cada vez que se menciona.
Este logro no es casual: Alzira es conocida en toda la Comunidad Valenciana por su apego a la pólvora. El Concurso Nacional de Mascletàs que se celebra del 13 al 19 de marzo reúne a las mejores empresas pirotécnicas, que compiten por ofrecer el espectáculo más técnico y emocionante. Las mascletàs alzireñas son especialmente valoradas por los aficionados por su duración, intensidad y espectacularidad, equiparándose en calidad a las que se disparan en Valencia capital.
Riqueza monumental: 70 fallas por la ciudad
Las 35 comisiones falleras de Alzira plantan cada año 70 monumentos: 35 fallas mayores y 35 infantiles. Esta cifra convierte a la ciudad en la segunda con mayor número de monumentos falleros de toda la Comunidad Valenciana, solo superada por Valencia capital. Los monumentos se distribuyen por todos los barrios de la ciudad, desde el casco histórico hasta las zonas de expansión urbana, garantizando que la fiesta llegue a cada rincón del municipio.
La Sección Especial de fallas grandes está compuesta por tres comisiones de élite: Plaça Major, Camí-Nou y El Mercat, que invierten los presupuestos más elevados y contratan a los artistas falleros más reconocidos del panorama valenciano. Sus monumentos suelen alcanzar los 25-30 metros de altura, convirtiéndose en auténticas obras de ingeniería artística que requieren complejos armazones metálicos y sofisticados sistemas de iluminación. En el caso de las fallas infantiles, Sants Patrons completa la Sección Especial infantil.
Los monumentos alzireños están dotados de marcado carácter satírico sobre temas de actualidad, con letreros escritos en valenciano que explican el significado de cada escena. La tradición manda que los textos sean ingeniosos, críticos y mordaces, reflejando la crónica social del año mediante la ironía y el humor. En los últimos años, el debate sobre la sostenibilidad ha llevado a algunas comisiones a experimentar con materiales menos contaminantes, incorporando mayor proporción de madera y reduciendo el uso de poliestireno expansivo.
Identidad propia de las Fallas de Alzira
Las Fallas de Alzira tienen una personalidad marcadamente diferenciada que las distingue dentro del universo fallero valenciano. Su principal seña de identidad es la integración total de la fiesta en el tejido social: con casi el 18% de la población empadronada como fallera, Alzira ostenta uno de los ratios más altos de participación festiva de toda España. Ser fallero en Alzira no es una afición puntual de marzo; es un estilo de vida que implica participar en actividades durante los doce meses del año.
La pasión pirotécnica alzireña es legendaria. Más allá del récord Guinness, la ciudad celebra espectáculos de pólvora prácticamente a diario durante la semana fallera: mascletàs, despertás, tracas de barrio, castillos nocturnos y petardeos espontáneos crean una banda sonora explosiva que define el ambiente festivo. El Concurso Nacional de Mascletàs ha convertido la Plaza del Reino en uno de los mejores escenarios pirotécnicos de la Comunidad Valenciana.
La indumentaria tradicional en Alzira está especialmente regulada. La Fallera Mayor y la Fallera Mayor Infantil visten el exclusivo Modelo Alzira, que solo pueden llevar quienes ostentan este rango durante su reinado. Las normativas de la Junta Local prohíben explícitamente el uso de blusones como indumentaria tradicional, permitiéndose solo en actos estrictamente privados, y exigen que toda la vestimenta se ajuste a criterios de decoro y respeto a la tradición, con asesoramiento de expertos indumentaristas cualificados.
El bajo índice de incidencias es otro rasgo distintivo. A pesar de la masiva participación, el consumo intensivo de pirotecnia y las concentraciones multitudinarias, las Fallas de Alzira destacan por su celebración ordenada y civilizada, con escasísimos problemas de seguridad o convivencia. Esta madurez festiva es fruto de décadas de cultura fallera arraigada y de la autorregulación que ejercen las propias comisiones sobre sus miembros.
Geografía fallera de Alzira
Visitar las 70 fallas de Alzira es todo un maratón urbano que permite descubrir la ciudad en su totalidad. Los monumentos se distribuyen estratégicamente por todos los barrios, creando una red que abarca desde el centro histórico hasta las zonas residenciales periféricas. Entre las comisiones más emblemáticas destacan Plaça Major —ubicada en el corazón de la ciudad—, Camí-Nou, El Mercat, Sants Patrons, Gallera-Hort dels Frares y Plaça d’Alacant, que aglutinan los mayores censos de falleros.
El casco antiguo alzireño ofrece un marco incomparable para las fallas, con calles estrechas donde los monumentos casi rozan las fachadas de casas señoriales y edificios históricos. La Plaça Major, epicentro administrativo y social de la ciudad, acoge una de las fallas de Sección Especial, convirtiéndose durante la semana fallera en el punto de encuentro por excelencia. Los jardines de la Ribera del Xúquer y el entorno del Ayuntamiento completan los escenarios más fotogénicos.
Los casales falleros son auténticos centros neurálgicos de la vida de barrio. Cada comisión dispone de su propio local donde se sirven comidas, se organizan verbenas, se ensayan coreografías y se planifican las actividades anuales. Durante la semana fallera, los casales abren sus puertas al público, ofreciendo gastronomía típica, bebidas a precios populares y un ambiente acogedor donde los visitantes pueden conversar con los falleros y empaparse del espíritu de hermandad que caracteriza la fiesta.
Tradiciones alzireñas que marcan la diferencia
El Pasodoble del día 19 es una tradición exclusivamente alzireña que no se celebra en ninguna otra localidad fallera. Por la tarde, todas las comisiones desfilan por las calles del centro bailando al ritmo del pasodoble, luciendo sus mejores trajes y coreografías. Un jurado de la Junta Local evalúa y puntúa cada actuación, otorgando premios a las comisiones mejor coordinadas. Este acto combina competición, exhibición artística y celebración colectiva, creando un ambiente festivo único que precede a la Cremà nocturna.
Los llibrets alzireños tienen un nivel literario especialmente reconocido. Cada comisión edita anualmente su libro, que incluye versos satíricos en valenciano, artículos de opinión, crónicas históricas, fotografías y dedicatorias. La Junta Local organiza un concurso que premia los mejores llibrets, incentivando la calidad literaria y lingüística. Muchos de estos libros se han convertido en documentos históricos imprescindibles para estudiar la evolución social, política y cultural de Alzira.
La promoción del uso del valenciano es una prioridad institucional. Desde 2018, el Ayuntamiento convoca los Premis a l’Ús del Valencià en les Falles, que reparten 3.000 euros entre las comisiones con mejores textos en los monumentos. El jurado evalúa la corrección lingüística, el ingenio, la sátira y la coherencia de los contenidos, premiando a una falla por cada sección. Esta iniciativa ha elevado significativamente la calidad de los letreros falleros, convirtiéndolos en auténticas lecciones de lengua y cultura valencianas.
El compromiso con la igualdad de género se refleja en el Premio a la Falla Más Igualitaria, que reconoce a las comisiones que promueven la igualdad entre hombres y mujeres y previenen la violencia machista. Esta distinción ha incentivado prácticas igualitarias en la gestión de las comisiones, la representación en cargos directivos y la educación en valores entre los miembros más jóvenes.
Consejos útiles para visitantes
Alojamiento: La ocupación hotelera de Alzira roza el 100% durante la semana fallera, por lo que reservar con varios meses de antelación es imprescindible. La ciudad cuenta con hoteles céntricos, hostales económicos y apartamentos turísticos. Las localidades vecinas de Carcaixent, Algemesí o Sueca ofrecen alternativas a pocos kilómetros, con buena comunicación por carretera y Cercanías.
Transporte: Alzira está perfectamente conectada con Valencia capital mediante Cercanías (líneas C1 y C2), con trenes cada 15-30 minutos que cubren el trayecto en 25 minutos. La estación se encuentra a escasa distancia del centro histórico. Para moverse dentro de la ciudad, lo más recomendable es caminar: la mayoría de fallas están a distancias transitables y el ambiente de calle justifica el paseo.
Gastronomía local: Alzira es tierra de arroces excepcionales. Durante las Fallas, los casales falleros sirven paellas, arroces al horno y arroces caldosos a precios populares. Los bares del centro ofrecen la clásica coca de tomaca, esgarraet, clóchinas y otros platos típicos valencianos. No pueden faltar los bunyols de carabassa ni los pasteles de boniato, dulces tradicionales que endulzan los días de fiesta.
Indumentaria: Calzado cómodo es fundamental para recorrer las decenas de fallas. Las temperaturas en marzo oscilan entre 12 y 20 grados, recomendándose llevar ropa de abrigo para las noches. Durante la Cremà, mantener distancia de seguridad y seguir las indicaciones de Policía Local y Bomberos es esencial para disfrutar con seguridad.
Pirotecnia: Los espectáculos pirotécnicos se concentran en la Plaza del Reino (mascletàs) y en diversos puntos para los castillos nocturnos. Llegar con antelación garantiza mejores ubicaciones. La intensidad sonora de las mascletàs es muy elevada, recomendándose protección auditiva especialmente para niños pequeños.
Preguntas habituales sobre las Fallas de Alzira
¿Cuántas fallas se plantan en Alzira?
Se plantan 70 monumentos falleros: 35 fallas mayores y 35 infantiles, correspondientes a las 35 comisiones falleras de la ciudad. Esta cifra convierte a Alzira en la segunda localidad con más monumentos de la Comunidad Valenciana.
¿Desde cuándo existen las Fallas en Alzira?
La primera falla documentada se plantó el 19 de marzo de 1889 en la Plaza Casasús, según consta en la prensa de la época. En 2024 se celebraron los 135 años de historia fallera ininterrumpida, consolidando a Alzira como una de las ciudades pioneras de la fiesta.
¿Qué es la Junta Local Fallera de Alzira?
Es el órgano colegiado que coordina las 35 comisiones falleras de la ciudad. Su peculiaridad radica en ser totalmente independiente de cualquier otro órgano organizador, incluida la Junta Central Fallera de Valencia, lo que la convierte en un caso único en toda la Comunidad Valenciana.
¿Es verdad que Alzira tiene un récord Guinness?
Sí, el 18 de octubre de 2015 se registró la traca más larga del mundo con 22.360 metros de longitud continua. El récord sigue vigente y fue obra de la falla Albuixarres Camí Fondo, reflejando la pasión pirotécnica característica de la ciudad.
¿Cuántos falleros hay en Alzira?
Según datos de 2024, hay 8.122 falleros registrados, lo que representa aproximadamente el 18% de la población total de la ciudad. Esta proporción es una de las más altas de toda España, demostrando el arraigo excepcional de la fiesta.
¿Qué es el Pasodoble del día 19?
Es una tradición exclusiva de Alzira donde todas las comisiones desfilan bailando pasodobles por las calles el día 19 por la tarde. Un jurado puntúa las actuaciones y otorga premios a las mejores coreografías, creando un espectáculo festivo único en el panorama fallero.
¿Se puede visitar todas las fallas en un día?
Técnicamente sí, aunque requiere planificación y buen ritmo de marcha. Los 70 monumentos están distribuidos por toda la ciudad, y recorrerlos todos puede llevar entre 6 y 8 horas. Muchos visitantes prefieren centrarse en las fallas de Sección Especial y algunos monumentos destacados de otras secciones.
¿Las Fallas de Alzira tienen algún reconocimiento oficial?
Están declaradas Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 2005 y Bien de Interés Cultural Inmaterial desde 2015. Además, como parte de las Fallas valencianas, están incluidas en la declaración de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO desde 2016.
¿Hay mascletàs todos los días?
Sí, del 13 al 19 de marzo se celebra el Concurso Nacional de Mascletàs, con un espectáculo pirotécnico diario a las 14:00 horas en la Plaza del Reino. La del día 12 es especial: en lugar de pólvora, explotan 20.000 globos simultáneamente a cargo de niños de la ciudad.
¿Qué otras actividades falleras hay fuera de marzo?
Las comisiones mantienen actividad durante todo el año: cenas benéficas, torneos deportivos, excursiones, festivales musicales, exposiciones, conferencias, presentaciones de llibrets y actos culturales diversos. Ser fallero en Alzira es una forma de vida, no solo una celebración puntual.
Enlaces de interés
- Ayuntamiento de Alzira – Información oficial municipal
- Junta Local Fallera de Alzira – Web oficial
- Turisme Comunitat Valenciana – Portal turístico oficial
- Spain.info – Información turística de España