El Cerezo en Flor en el Valle del Jerte
Un Espectáculo Natural que Viste de Blanco las Montañas de Cáceres
Imagina despertar en un valle donde más de dos millones de cerezos han estallado en flor durante la noche, transformando las laderas aterrazadas en un océano de pétalos blancos que contrasta con el verde intenso de las montañas. Este fenómeno natural, efímero y cautivador, sucede cada primavera en el Valle del Jerte, una comarca del norte de Cáceres que durante aproximadamente diez días se convierte en uno de los espectáculos más impresionantes de la naturaleza española.

El Cerezo en Flor no es simplemente una bonita estampa primaveral: es la expresión más visible de un ciclo agrícola centenario, el preludio de la cosecha de las famosas Cerezas del Jerte con Denominación de Origen Protegida, y el corazón de una celebración declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional que atrae cada año a más de 200.000 visitantes de todo el mundo.
La floración comienza habitualmente entre finales de marzo y principios de abril, aunque la naturaleza no sigue un calendario fijo. Las temperaturas de los meses previos determinan el momento exacto en que los cerezos despiertan. Primero brotan las flores en las zonas más bajas y cálidas del valle, en los alrededores de Navaconcejo, Rebollar, El Torno y Valdastillas. A medida que avanzan los días, el manto blanco trepa por las laderas hacia las zonas más elevadas, culminando en los cerezales del Puerto de Tornavacas y las inmediaciones de Piornal, el pueblo más alto de Extremadura.
Durante ese periodo mágico, cuando las condiciones meteorológicas son favorables, es posible contemplar el Valle del Jerte en flor en su totalidad, una imagen que queda grabada para siempre en la memoria de quien tiene la fortuna de presenciarla. El silencio de las montañas, el aroma dulce de las flores, el sonido del agua cristalina de las gargantas y el zumbido de miles de abejas que polinizan los árboles crean una experiencia sensorial completa que va mucho más allá de lo visual.
Historia de un Valle Modelado por el Cerezo
La relación entre el Valle del Jerte y el cerezo no es reciente. Aunque el cultivo intensivo se generalizó a partir de la década de 1960, la presencia de estos árboles frutales en la comarca se remonta varios siglos atrás. Los agricultores del valle comprendieron pronto que el microclima único de esta depresión geográfica, protegida entre la Sierra de Tormantos al sureste y los Montes de Traslasierra al noroeste, era ideal para el cultivo del cerezo.
La peculiar orografía del valle, formada por fallas geológicas y erosión diferencial, obligó a los habitantes a moldear el paisaje. Generación tras generación construyeron bancales y terrazas en las empinadas laderas, domando la montaña para convertirla en tierra cultivable. Este trabajo titánico, realizado piedra a piedra a lo largo de siglos, ha dado como resultado uno de los paisajes agrícolas más singulares de España.
El nombre del valle proviene del árabe «Xerit», que puede significar tanto «río angosto» como «río cristalino», ambas definiciones perfectamente aplicables al Jerte, el curso de agua que vertebra la comarca desde su nacimiento en las cumbres de Gredos hasta su desembocadura en el Tajo. En el año 1186, el rey Alfonso VIII de Castilla fundó la ciudad de Plasencia para garantizar la posesión de Gredos y del Valle del Jerte, momento a partir del cual comenzaron a aparecer los núcleos de población actuales.
La Fiesta del Cerezo en Flor como celebración organizada es relativamente moderna. Comenzó a estructurarse como evento festivo para poner en valor el patrimonio natural y cultural de la comarca, celebrando no solo la belleza de la floración sino también el arduo trabajo de los agricultores que durante todo el año cuidan de los cerezales. Desde 2007, la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte consiguió la Denominación de Origen Protegida Cereza del Jerte, reconocimiento que certifica la calidad excepcional de estas frutas y, en especial, de la joya de la corona: la Picota del Jerte.
Calendario y Actividades de Primavera y Cerezo en Flor
La programación «Primavera y Cerezo en Flor» se extiende desde mediados de marzo hasta principios de mayo, abarcando tres momentos diferenciados que celebran el ciclo completo de la floración:
| Fase | Periodo | Características |
|---|---|---|
| Despertar del Valle | 15-20 de marzo | – Primeras actividades previas a la floración – Preparativos en gargantas y espacios naturales – Apertura de rutas de senderismo – Presentación del programa oficial |
| Cerezo en Flor (Fiesta de Interés Turístico Nacional) | Finales de marzo – mediados de abril | – Inauguración oficial en pueblo rotatorio (2026: Tornavacas, 27-29 marzo) – Clausura en pueblo rotatorio (2026: Casas del Castañar, 11-12 abril) – Apertura de bodegas, fraguas y lagares tradicionales – Talleres de oficios ancestrales – Mercados artesanales en todos los pueblos – Rutas guiadas por cerezales – Degustaciones gastronómicas – Conciertos y actuaciones folklóricas – Exposiciones fotográficas |
| Lluvia de Pétalos | Mediados de abril – primeros de mayo | – Caída natural de los pétalos de cerezo – Transición hacia la formación del fruto – Actividades de cierre de temporada – Los suelos y ríos se cubren de pétalos blancos |
Cada fin de semana durante todo este periodo, los once municipios del valle organizan propuestas deportivas, culturales y festivas para todos los públicos. Una de las experiencias más auténticas es la visita a las instalaciones tradicionales: antiguas bodegas donde aún se elabora vino artesanal, fraguas que muestran el trabajo del hierro como se hacía hace un siglo, y lagares donde se puede conocer el proceso de extracción del aceite. Estas demostraciones ofrecen una ventana al pasado de la comarca, cuando cada pueblo era prácticamente autosuficiente.
Es importante recordar que las fechas de los actos oficiales no siempre coinciden con el pico de floración. Las autoridades planifican la fiesta con antelación, pero la naturaleza sigue su propio ritmo. Por ello, si tu objetivo principal es contemplar la floración en su máximo esplendor, conviene consultar el estado actualizado de la floración que la Oficina de Turismo del Valle del Jerte publica diariamente en su web durante la temporada.
Cómo Vivir la Floración: Rutas y Miradores Imprescindibles
Disfrutar plenamente del Cerezo en Flor requiere movimiento. Los cerezos no florecen simultáneamente en todo el valle, sino que lo hacen en una ola ascendente desde las zonas bajas hacia las alturas. Esto significa que durante varios días puedes seguir la floración recorriendo diferentes pueblos y altitudes, asegurándote así de presenciar el espectáculo en su mejor momento.
Ruta Lineal (30 km, en coche): Esta ruta paralela al río Jerte es la más popular. Comienza en las inmediaciones de Valdastillas, el pueblo más meridional, y asciende hasta el Mirador del Valle del Jerte en el Puerto de Tornavacas, pasando sucesivamente por Navaconcejo, Cabezuela del Valle y Tornavacas. El trayecto ofrece perspectivas cambiantes del valle y múltiples puntos donde detenerse para contemplar los cerezales en flor. Los miradores naturales permiten abarcar con la vista extensiones inmensas de terreno cubierto por el manto blanco.
Ruta Circular (50 km): Para quienes disponen de más tiempo, esta ruta ofrece una visión completa de la comarca. Partiendo de Valdastillas, recorre Piornal (el pueblo más alto de Extremadura, a 1.175 metros), Barrado, Cabrero, Casas del Castañar, El Torno y Rebollar antes de regresar al punto de partida. Esta opción permite conocer la diversidad arquitectónica y paisajística del valle, desde los cerezales de alta montaña hasta las dehesas de la parte baja.
Rutas de senderismo entre cerezales: Si prefieres caminar entre los árboles, varias sendas permiten adentrarse en los cerezales. El Sendero PR-CC-2 «Cerezo en Flor» está específicamente diseñado para disfrutar de la floración a pie, atravesando plantaciones y ofreciendo vistas privilegiadas. Otras opciones incluyen tramos del Cordel de Trashumancia, que recorre el valle siguiendo antiguas vías pecuarias donde aún hoy pasan los ganados dos veces al año.
Centro BTT Valle del Jerte: Los amantes de la bicicleta de montaña cuentan con el primer Centro BTT de Extremadura, con 6 rutas balizadas que suman 160 kilómetros de senderos diseñados específicamente para este uso. Pedalear entre cerezales en flor es una experiencia incomparable, aunque conviene estar preparado físicamente porque las pendientes del valle son exigentes.
Miradores imprescindibles: El Mirador del Puerto de Tornavacas, situado a más de 1.200 metros de altitud, ofrece la panorámica más espectacular de todo el valle. Desde aquí se contempla el río Jerte serpenteando entre montañas cubiertas de cerezos. El Mirador de la Memoria, en El Torno, combina vistas excepcionales con un emotivo monumento a los olvidados de la Guerra Civil. Piornal, por su parte, funciona como mirador natural hacia la comarca vecina de La Vera.
Once Pueblos con Personalidad Propia
El Valle del Jerte está formado por once municipios que comparten paisaje y tradiciones pero conservan cada uno su carácter distintivo. Recorrerlos es descubrir la arquitectura popular extremeña en su máxima expresión: casas de piedra, adobe y madera de castaño, con solanas voladizas y balcones floridos.
Cabezuela del Valle es la capital oficiosa del valle, sede de la Mancomunidad de Municipios y de la Oficina Comarcal de Turismo. Su casco antiguo está declarado Conjunto Histórico-Artístico y resulta especialmente pintoresco. A diferencia de otros pueblos del valle que presentan estructura lineal, Cabezuela tiene trazado triangular, herencia de su origen medieval. La Calle del Hondón concentra las construcciones más antiguas, con soportales, solanas y escudos nobiliarios. La antigua judería, con sus callejuelas empinadas y laberínticas, evoca tiempos en que aquí convivían cristianos y hebreos. El Museo de la Cereza, ubicado en una casa tradicional, explica mediante recreaciones interactivas todo el proceso del cultivo y la historia de la relación entre el valle y su fruto más preciado.
Tornavacas, en la parte más alta del valle (870 metros de altitud), fue el primer pueblo en conseguir el título de Villa. Su Calle Real, dividida en tres tramos por dos puentes (el Puente Cimero y la Puentecilla), exhibe numerosas casonas nobiliarias de granito. En 1556, el emperador Carlos V pernoctó aquí durante su viaje hacia el retiro en el Monasterio de Yuste, y la casa donde lo hizo aún se conserva. Desde Tornavacas parte la famosa Ruta de Carlos V, un sendero histórico de 25 kilómetros que conecta el Valle del Jerte con La Vera a través del Puerto de las Yeguas. El Centro de Interpretación de la Alta Montaña y el Pastoreo permite comprender la vida tradicional en estas alturas.
Jerte da nombre al valle y al río. Con más de 1.300 habitantes, sufrió especialmente durante la Guerra de la Independencia: en 1809 se enfrentó a las tropas napoleónicas del mariscal Ney, siendo posteriormente saqueado e incendiado. La Plaza de la Independencia conmemora aquella gesta. A pesar de la destrucción, algunas construcciones sobrevivieron, especialmente en la Calleja de los Bueyes, donde abundan los entramados de adobe y madera característicos de la arquitectura tradicional.
Casas del Castañar presenta uno de los conjuntos de arquitectura popular más interesantes. Su origen se remonta a los secaderos y casas que los vecinos del desaparecido pueblo de Asperilla construyeron en los bosques de castaños. Sus pintorescas viviendas de hasta tres pisos exhiben salientes, voladizos, aleros superpuestos y soportales que sustentan solanas, adaptándose de forma irregular al terreno mediante calles serpenteantes y hasta túneles.
Rebollar destaca por las curiosas «Casas del Canchal», construidas directamente sobre enormes rocas de granito que emergen del suelo. Dan la sensación de inestabilidad, pero llevan siglos firmemente asentadas, testimonio de la pericia de los constructores que las levantaron.
Piornal, el pueblo más alto de Extremadura, se sitúa en un altiplano de la Sierra de Tormantos a 1.175 metros. Es famoso por su fiesta de Jarramplas, declarada de Interés Turístico Nacional, que se celebra en enero. Durante la época de floración, los cerezales de Piornal son los últimos en florecer, prolongando el espectáculo cuando en las zonas bajas ya han caído los pétalos.
Tesoros Naturales Más Allá de los Cerezos
Aunque los cerezos en flor sean el principal reclamo, el Valle del Jerte atesora espacios naturales de primer orden que merecen atención por derecho propio.
La Reserva Natural Garganta de los Infiernos se extiende entre Tornavacas, Jerte y Cabezuela del Valle. Su nombre puede asustar, pero alude simplemente a lo profundo y abrupto del cañón excavado por el agua. Lo más espectacular son Los Pilones, una sucesión de pozas naturales de formas redondeadas que el agua ha ido tallando en la roca granítica durante milenios. En verano se convierten en piscinas naturales perfectas, aunque el acceso está regulado para preservar este frágil ecosistema. El Centro de Interpretación de la Garganta de los Infiernos, en Jerte, proporciona información detallada sobre las rutas y normas de visita.
Además de Los Pilones, el valle cuenta con numerosas gargantas donde el agua desciende formando cascadas y remansos: Garganta de los Papúos, Garganta Nogaledas, Cascada del Caozo, Charco del Calderón… cada pueblo tiene sus propios rincones acuáticos. La Cascada Nogaledas, en Navaconcejo, alcanza saltos de hasta 25 metros de altura.
El valle también alberga árboles monumentales protegidos por su antigüedad: castaños centenarios, robles gigantescos que han visto pasar generaciones. Estas criaturas vegetales dan fe de la riqueza natural de un territorio donde conviven diferentes pisos de vegetación, desde los encinares de las zonas bajas hasta los pinares y pastizales de alta montaña.
Para los observadores de fauna, el valle es territorio de buitres leonados, milanos, cabras montesas y, en los ríos, truchas autóctonas de pintas rojas y nutrias que bucean en los rincones más apartados de las gargantas.
Sabores del Valle: Gastronomía Entre Montañas
La cocina del Valle del Jerte es reflejo de su geografía y su historia. Estamos ante una gastronomía de raíces pastoriles y rurales, donde las materias primas de primera calidad se transforman mediante elaboraciones sencillas pero llenas de sabor, siguiendo recetarios transmitidos de generación en generación.
La cabra y el cerdo son las dos principales fuentes de proteína animal. La cabra se prepara en caldereta, el plato más emblemático de la comarca. Tradicionalmente se cocina en un caldero de hierro sobre brasas, con carne troceada, patatas y un sofrito aromático de pimentón de la Vera, ajo, cebolla, laurel y vino. Cada familia tiene su versión particular, pero todas comparten esa intensidad de sabor característica.
El cerdo ibérico, criado en las dehesas extremeñas, se aprovecha al completo. Los embutidos del valle gozan de merecida fama: chorizo, morcilla, salchichón elaborados artesanalmente. El cochinillo cuchifrito es otro clásico: cochinillo troceado y frito con abundante pimentón.
La trucha garganteña, con sus características pintas rojas, se captura en los ríos del valle y se prepara de múltiples formas: frita, en escabeche, o «a la jerteña» con jamón. Los amantes del pescado de río no pueden perderse este manjar de aguas cristalinas.
Las patatas revolconas (o revolcás) son el acompañamiento perfecto: patatas cocidas y majadas con pimentón, ajo y aceite de oliva, servidas bien calientes. Las migas extremeñas, elaboradas con pan troceado, ajo y abundante aceite, se sirven acompañadas de uvas, torreznos o sardinas.
El queso de cabra artesanal se elabora en varios pueblos siguiendo métodos tradicionales. La Torta del Casar, aunque originaria de otra comarca, está presente en las mesas del valle: queso cremoso de textura untuosa y sabor intenso que se sirve derretido.
Y, por supuesto, la cereza es protagonista indiscutible de la repostería y conservas. Mermeladas artesanales, cerezas en almíbar, el famoso licor de cerezas, el aguardiente kirsch, y postres donde las cerezas aportan su dulzor natural: tartas, helados, mousses, gazpacho de cerezas… Durante las Jornadas Gastronómicas de la Cereza Picota, que se celebran entre mayo y julio coincidiendo con la cosecha, los restaurantes del valle proponen menús especiales donde este fruto rojo se incorpora incluso en platos salados.
Orientaciones Útiles para Visitantes
Cuándo planificar la visita: La floración suele producirse entre el 20 de marzo y el 10 de abril, con una duración aproximada de 10-15 días. Sin embargo, estas fechas son orientativas y dependen de las condiciones meteorológicas. Consulta el estado actualizado en la web de Turismo Valle del Jerte antes de viajar. Los días entre semana son más tranquilos que los fines de semana, cuando la afluencia de visitantes es mayor.
Cómo llegar: El Valle del Jerte se encuentra en el norte de Cáceres. En coche, se accede por la N-110, que recorre todo el valle desde Plasencia hasta Ávila. Desde Madrid son unos 230 kilómetros (2,5 horas). Desde Salamanca, 140 kilómetros. Si viajas en transporte público, Plasencia es la ciudad de referencia, conectada por tren y autobús con las principales capitales. Desde Plasencia hay autobuses hasta los pueblos del valle, aunque las frecuencias no son muy elevadas, por lo que alquilar un coche puede ser la opción más práctica.
Dónde alojarse: Los once municipios cuentan con alojamientos rurales: casas rurales, apartamentos, hostales y algunos hoteles con encanto. Durante la época de floración la demanda es altísima, así que conviene reservar con al menos un mes de antelación. Cabezuela del Valle, Jerte y Navaconcejo son los pueblos con mayor oferta. La Hospedería Valle del Jerte, en un antiguo molino de aceite junto al río, es uno de los alojamientos más emblemáticos. Plasencia, a 20 kilómetros del valle, ofrece alternativa con más variedad hotelera.
Qué llevar: En primavera, las temperaturas en el valle oscilan entre 8-10°C por la noche y 18-22°C durante el día, con variaciones según la altitud. Lleva ropa en capas: camiseta, forro polar y chaqueta impermeable, porque el tiempo en la montaña puede cambiar rápidamente. Calzado cómodo de senderismo es imprescindible si piensas caminar entre cerezales o visitar gargantas. Protector solar y gorra, porque el sol de montaña puede ser intenso. Prismáticos si te interesa la observación de aves.
Respeto al entorno: Este es un punto crucial. Los cerezales son propiedad privada y representan el trabajo de todo un año para los agricultores. Está terminantemente prohibido entrar en las fincas, arrancar ramas o flores. Una rama cortada no solo se marchita en horas, sino que daña seriamente el árbol y compromete la futura cosecha. Estas prácticas vandálicas están perseguidas y multadas. Disfruta del espectáculo desde los caminos y miradores habilitados, y haz fotografías sin tocar los árboles.
Dónde comer: La oferta gastronómica está repartida por todo el valle. Algunos restaurantes recomendables: Restaurante Las Palomas (Jerte), especializado en carnes a la brasa; La Covacha (Tornavacas), con terraza mirador y cocina tradicional; Restaurante Sabores del Jerte (El Torno), con vistas panorámicas; Hospedería Valle del Jerte (Jerte), con menús gastronómicos que incluyen cerezas; La Cabaña del Jerte, famosa por su torta del casar y migas. Los menús del día rondan los 12-18 euros, mientras que los menús degustación especiales oscilan entre 30-45 euros.
Actividades complementarias: Aprovecha la visita para conocer la comarca vecina de La Vera, famosa por su pimentón y por albergar el Monasterio de Yuste, donde murió el emperador Carlos V. Plasencia, conocida como la Perla del Norte, merece una visita por su conjunto monumental con dos catedrales y una espléndida Plaza Mayor. El Parque Natural de Monfragüe está a una hora en coche y es uno de los mejores lugares de Europa para observar aves rapaces.
Para familias con niños: La floración fascina a los más pequeños. Además, el valle ofrece múltiples piscinas naturales perfectas para el verano, rutas de senderismo sencillas, el Museo de la Cereza con recursos interactivos, y parques infantiles en todos los pueblos. Durante la Fiesta del Cerezo en Flor se organizan talleres infantiles y actividades específicas para ellos.
Dudas Habituales sobre el Cerezo en Flor
¿Todos los cerezos florecen al mismo tiempo en el valle?
No. La floración se produce de forma escalonada según la altitud y la orientación de cada bancal. Primero florecen los cerezos de las zonas más bajas y cálidas, normalmente en los alrededores de Navaconcejo, Rebollar y Valdastillas. A medida que pasan los días, la floración asciende por las laderas hasta alcanzar las zonas más elevadas cerca de Tornavacas y Piornal. Este proceso dura entre 10 y 15 días, durante los cuales puedes seguir la floración recorriendo diferentes pueblos y altitudes.
¿Cómo puedo saber si los cerezos estarán en flor durante mi visita?
La Oficina de Turismo del Valle del Jerte actualiza diariamente el estado de la floración en su página web oficial durante la temporada. Puedes consultar allí qué zonas están floreciendo cada día. También publican información en sus redes sociales. Es el recurso más fiable para planificar tu visita, ya que la floración no sigue fechas exactas y depende de las condiciones meteorológicas de cada año.
¿Puedo entrar en los cerezales para hacer fotografías?
Rotundamente no. Los cerezales son propiedad privada y representan el sustento de las familias agricultoras. Entrar en las fincas sin permiso, tocar los árboles, arrancar ramas o flores está prohibido y es sancionable. Existen numerosos caminos públicos, miradores y zonas habilitadas desde donde contemplar y fotografiar los cerezos en flor sin causar ningún daño. Respeta siempre la propiedad privada y las indicaciones.
¿Merece la pena visitar el valle fuera de la época de floración?
Absolutamente. El Valle del Jerte es hermoso en cualquier estación. En verano (junio-julio) se recoge la cereza en un periodo conocido como «La Cerecera», cuando puedes degustar el fruto fresco y participar en las Jornadas Gastronómicas de la Cereza Picota. Las gargantas y piscinas naturales ofrecen refrescantes baños. En otoño, los bosques de castaños se tiñen de colores ocres y dorados espectaculares. En invierno, Piornal celebra su famosa fiesta de Jarramplas en enero, y las cumbres nevadas ofrecen paisajes alpinos sorprendentes en plena Extremadura.
¿Los restaurantes aceptan reservas durante la época de floración?
Sí, y es altamente recomendable reservar mesa con antelación, especialmente los fines de semana. Durante la floración, la afluencia de visitantes se multiplica y los restaurantes se llenan rápidamente. Llamar el día anterior o por la mañana para asegurar mesa es lo más prudente. Muchos restaurantes ofrecen menús especiales durante las fiestas con productos de temporada.
¿Es accesible el valle para personas con movilidad reducida?
Algunos miradores como el del Puerto de Tornavacas son accesibles en coche y permiten contemplar las vistas sin necesidad de caminar. Los cascos urbanos de los pueblos tienen calles empedradas y con pendientes que pueden presentar dificultades. Sin embargo, cada vez hay más iniciativas de accesibilidad. Es recomendable contactar con la Oficina de Turismo para conocer las opciones adaptadas existentes en cada momento.
¿Hay señal de móvil en todo el valle?
En general sí, aunque en algunos tramos de carretera de montaña y en zonas de gargantas alejadas de los núcleos de población puede ser intermitente. Los principales pueblos cuentan con cobertura sin problemas. Algunos alojamientos rurales ofrecen WiFi, pero no todos, así que si necesitas conexión constante, verifica este aspecto al reservar.
Recursos y Enlaces Oficiales
- Turismo Valle del Jerte: https://www.turismovalledeljerte.com – Web oficial con información actualizada sobre floración, alojamientos, rutas y actividades
- Oficina de Turismo del Valle del Jerte: Plaza de España s/n, Cabezuela del Valle – Teléfono: 927 472 558 – Información presencial y reservas de actividades
- Reserva Natural Garganta de los Infiernos: http://reservagargantadelosinfiernos.com – Información sobre accesos, normativa y rutas de la reserva
- Denominación de Origen Protegida Cereza del Jerte: https://cerezadeljerte.org – Todo sobre las cerezas del valle y puntos de venta
- Diputación de Cáceres – Turismo: https://www.turismo.caceres.es – Información turística de la provincia
- Extremadura Turismo: https://www.turismoextremadura.com – Portal oficial de turismo de Extremadura
- Centro BTT Valle del Jerte: Información sobre rutas en bicicleta de montaña disponible en la Oficina de Turismo
El Cerezo en Flor en el Valle del Jerte es mucho más que un bonito paisaje primaveral. Es el resultado visible de siglos de trabajo humano adaptándose a una geografía difícil, es el preludio de una cosecha que sostiene a cientos de familias, es la celebración del renacimiento de la naturaleza tras el letargo invernal. Es, en definitiva, uno de esos espectáculos que nos recuerdan la magia de los ciclos naturales y la belleza efímera de lo vivo.
Durante unos pocos días cada primavera, más de dos millones de cerezos estallan simultáneamente en flor, cubriendo las montañas de un manto blanco tan deslumbrante que parece imposible que sea real. Y cuando crees que no puede ser más hermoso, comienza la lluvia de pétalos: millones de flores blancas se desprenden y caen como copos de nieve sobre la tierra, sobre el agua cristalina de las gargantas, sobre los tejados de piedra de los pueblos centenarios.
Si alguna vez te has preguntado dónde se encuentra la primavera más espectacular de España, la respuesta está aquí, entre las montañas del norte de Cáceres, donde los cerezos del Jerte escriben cada año con flores blancas una historia de belleza, tradición y esperanza renovada.