Quema de Judas en Alfaro
El Domingo de Resurrección más Satírico de La Rioja
Cada Domingo de Resurrección, la localidad riojana de Alfaro despierta con un espectáculo único en España. Por las calles del casco urbano cuelgan más de cien muñecos artesanales que representan a políticos, famosos y personajes de actualidad, listos para desaparecer entre las llamas al mediodía. La Quema de Judas es una tradición que mezcla religión, humor, crítica social y comunidad en una celebración declarada Fiesta de Interés Turístico Regional desde 2005.

Lo que comenzó como una sencilla costumbre de barrio —unos cuantos peleles de trapo y paja ardiendo al finalizar la Semana Santa— se ha convertido en un fenómeno que atrae a miles de visitantes de toda España. Los «Judas» de Alfaro no son simples muñecos: son obras de arte efímero creadas con papel maché, cartón, cola y telas, elaboradas durante meses por grupos vecinales que se organizan por calles y barrios.
Esta festividad simboliza el triunfo del bien sobre el mal, la purificación por el fuego y el paso definitivo de la solemnidad de la Semana Santa a la alegría de la primavera. Pero más allá del simbolismo religioso, la Quema de Judas es ante todo una celebración popular llena de sátira, risas compartidas y tortilla de chorizo. Un domingo diferente donde Alfaro se llena de fuego, tradición y un ambiente festivo inigualable.
Historia y evolución
La tradición de quemar a Judas el Domingo de Resurrección hunde sus raíces en la religiosidad popular española. Aunque en Alfaro nadie sabe a ciencia cierta cuándo comenzó, los vecinos más mayores la recuerdan como «algo de toda la vida». Carmen Ovejas, una de las «hacederas» de los Judas de la calle Tudela, recuerda que sus abuelos y bisabuelos ya quemaban estos muñecos, por aquel entonces simples peleles de paja ataviados con un buzo viejo que ponían a arder el domingo pascual.
La celebración hace referencia a la traición de Judas Iscariote, quien según los evangelios entregó a Jesucristo por treinta monedas de plata. Quemar su efigie representa simbólicamente la victoria del bien sobre el mal, la justicia del fuego purificador que consume al traidor y permite que de sus cenizas surja la renovación. Este acto marcaba el final del recogimiento y la penitencia de la Semana Santa, dando paso a la algarabía de la primavera.
Durante décadas, la tradición se mantuvo como una costumbre modesta de barrio. Cada zona de Alfaro elaboraba su propio Judas de forma rudimentaria y lo quemaba al mediodía entre la algarabía de pequeños y mayores. Sin embargo, a partir de los años 80 y especialmente en los 90, la celebración experimentó un crecimiento espectacular tanto en número de participantes como en calidad artística de los muñecos.
Un punto de inflexión llegó cuando los grupos organizadores comenzaron a profesionalizar sus creaciones. Lo que antes eran simples peleles rellenos de paja se transformó en figuras elaboradas con técnicas de papel maché, moldes de escayola, estructuras internas de hierro y caracterizaciones detalladas que incluyen vestuario, complementos y escenografías. Hoy en día, algunos Judas requieren meses de trabajo diario y equipos de hasta 20 personas.
La declaración como Fiesta de Interés Turístico Regional en 2005 supuso un reconocimiento oficial a una tradición que ya se había consolidado como una de las celebraciones más singulares de La Rioja. Desde entonces, la afluencia de visitantes no ha dejado de crecer, y la fiesta aspira actualmente a obtener el reconocimiento como Fiesta de Interés Turístico Nacional.
Otro cambio significativo fue la decisión de colgar los Judas desde el sábado por la tarde, en lugar del mismo domingo por la mañana. Esta modificación respondió a la gran afluencia de público: muchos visitantes llegaban tarde y se encontraban con que los muñecos ya habían sido quemados. Ahora, los Judas permanecen expuestos durante día y medio, permitiendo que los alfareños y visitantes los admiren con calma, lean sus carteles satíricos y se fotografíen junto a ellos.
Programa y desarrollo de la fiesta
La Quema de Judas se celebra siempre el Domingo de Resurrección, que cae entre finales de marzo y finales de abril según el calendario litúrgico. La fecha exacta varía cada año, ya que depende de la Pascua, cuyo cálculo se basa en el primer domingo posterior a la primera luna llena después del equinoccio de primavera.
Sábado previo al Domingo de Resurrección:
- A partir de las 12:00 h: Los grupos de las diferentes calles y barrios comienzan a colgar sus Judas en las ubicaciones asignadas. Las calles que más concentran son Tudela y Trasmuro, aunque también se encuentran en Araciel, Cuatro Esquinas, Catalanes, Polaris, avenida Cruz Roja y otras zonas del casco urbano
- Tarde: Paseo libre por las calles para admirar los muñecos. Este es el mejor momento para fotografiarlos con tranquilidad, leer los carteles satíricos que los acompañan y apreciar el trabajo artesanal
- Ambiente festivo con vecinos y visitantes comentando las figuras, descubriendo a qué personajes representan y valorando la creatividad de cada grupo
Domingo de Resurrección:
- 10:00-10:30 h: Último paseo matinal por las calles para ver los Judas antes de su quema
- 10:30 h: Comienza el reparto de la tradicional tortilla de chorizo «Espanta al Judas» en la Plaza de España. Las raciones cuestan 1,50 euros y se acompañan de música en directo. También hay tortillas de otros ingredientes: setas, espárragos, ajos tiernos
- 11:30-12:00 h: Inicio de la Quema de Judas. El ritual comienza en el Hogar del Jubilado y continúa en un itinerario que recorre la avenida Cruz Roja, calle Araciel, Trasmuro, Cuatro Esquinas y finalmente la calle Tudela, donde se concentra el mayor número de figuras (alrededor de 50)
- Las hogueras se suceden una tras otra. Cada pocos metros arde un nuevo Judas entre aplausos, risas, música y el bullicio de los espectadores. La sensación que percibe el visitante es de entusiasmo continuo
- Los grupos organizadores animan la quema con comentarios satíricos, música y elementos pirotécnicos. Algunos Judas están preparados para explotar o crear efectos especiales al arder
- Tarde: Comida campestre con las cuadrillas, verbenas y ambiente festivo que se prolonga hasta el anochecer
Este año 2025, la quema tuvo lugar el 20 de abril, con más de 160 Judas distribuidos por todo el municipio, batiendo récords de participación y visitantes.
Los muñecos: arte, sátira y meses de trabajo
Los Judas de Alfaro son mucho más que simples muñecos destinados a arder. Son creaciones artísticas que requieren una dedicación extraordinaria y un trabajo meticuloso que comienza muchos meses antes del Domingo de Resurrección.
Los grupos organizadores, conocidos como «hacederos» o «hacederas», se reúnen a partir del 8 de septiembre para dar el pistoletazo de salida a la temporada. El primer paso es decidir la temática del año. Algunos años todos los Judas de una calle siguen un hilo conductor común (como el año dedicado a Madrid, cuando se representó hasta la Puerta del Sol), mientras que en otros años cada grupo elige libremente sus personajes.
El proceso de elaboración es complejo y requiere múltiples fases:
- Diseño y planificación: Se eligen los personajes a representar —políticos, celebridades, deportistas, figuras locales— y se diseñan los bocetos. Los temas suelen relacionarse con la actualidad del momento: escándalos políticos, polémicas deportivas, fenómenos televisivos, problemas medioambientales
- Estructura interna: Se fabrican armazones de hierro, madera o alambre que dan forma al cuerpo y permiten que el muñeco se sostenga al ser colgado
- Modelado de cabezas y manos: Estas partes se elaboran con moldes de escayola, papel maché, cartón, cola y pintura. El objetivo es conseguir un parecido razonable con el personaje satirizado. «Necesitamos que lo que hagamos hoy se nos seque mañana», explica Carmen Ovejas, por eso usan materiales de secado rápido
- Cuerpo y vestimenta: Se rellena el cuerpo con trapos, paja, papel y otros materiales combustibles. Después se viste con ropas características del personaje: trajes, camisetas de fútbol, disfraces, uniformes
- Detalles y complementos: Carteles satíricos, elementos escenográficos, accesorios que refuercen la crítica humorística. Algunos Judas van acompañados de «elementos» (figuras que no representan seres humanos pero que completan la escena)
- Preparación para la quema: Se añaden petardos, bengalas u otros pirotécnicos para crear efectos espectaculares al arder
El trabajo es diario durante meses. Los grupos se reúnen en talleres, garajes o locales municipales, donde pasan horas lijando, pegando, pintando y cosiendo. La mayoría de las personas que participan son jubilados, ya que la tarea requiere muchísimo tiempo. Esto genera cierta preocupación sobre el relevo generacional, aunque las autoridades locales son optimistas: «Es muy de nuestras raíces y nadie quiere que se pierda», asegura Leyre Marcilla, concejala de Alfaro.
Los personajes representados varían cada año según la actualidad. Han ardido presidentes del Gobierno, ministros, líderes políticos de todos los partidos, futbolistas, entrenadores, presentadores de televisión, cantantes e incluso la propia alcaldesa de Alfaro, quien lo cuenta con humor: «Yo misma he sido quemada como Judas». En 2025, por ejemplo, entre los personajes destacados estuvieron el ministro Óscar Puente (en protesta por la reducción de servicios ferroviarios) y una gigantesca Estatua de la Libertad como símbolo del tema elegido ese año: la libertad.
La clave está en la crítica satírica con respeto. Como explica uno de los participantes: «Nosotros seguimos el espíritu de espantar el mal para que de esas cenizas surja el bien, con un poquito de sorna, e intentamos no herir a nadie, sino hacerlo en clave de humor». No hay competición oficial ni premios, aunque sí existe una sana rivalidad entre calles que impulsa la excelencia creativa.
Alfaro: la ciudad de las cigüeñas y las verduras
Alfaro es mucho más que la Quema de Judas. Esta localidad de La Rioja Oriental, situada a unos 75 kilómetros al sureste de Logroño y muy cerca de la frontera con Navarra, ofrece atractivos únicos que la convierten en un destino fascinante para cualquier época del año.
El municipio se asienta a los pies de los montes Yerga y Tambarria, bañado por el río Ebro y el Alhama. Su historia se remonta a la época íbera (Ilurcis) y romana, cuando en el año 179 a.C. se fundó la ciudad de Graccurris. El topónimo actual proviene del árabe Al-Faruh, que significa «zona elevada» o «atalaya de vigía», y hace referencia a su pasado como población musulmana.
El símbolo más reconocido de Alfaro es la Colegiata de San Miguel Arcángel, declarada Monumento Nacional. Este impresionante templo barroco de los siglos XVII-XVIII es el edificio religioso más grande de La Rioja y la única colegiata de España construida íntegramente en ladrillo. Sus dos torres de unos 50 metros dominan el perfil de la ciudad.
Pero lo verdaderamente único es que sobre su tejado habita la mayor colonia urbana de cigüeña blanca del mundo asentada en un único edificio. Entre 600 y 700 cigüeñas anidan cada primavera en los tejados de la Colegiata, creando un espectáculo visual y sonoro inolvidable. El característico «crotoreo» (el castañeteo del pico) se escucha por todo el pueblo. Desde el Mirador de las Cigüeñas, situado en la Plaza de la Esperanza, justo detrás de la Colegiata, se puede admirar esta maravilla natural a la altura del tejado.
Las cigüeñas encuentran en Alfaro el lugar perfecto: la proximidad de la Reserva Natural de los Sotos del Ebro (rica en alimento), la arquitectura barroca con sus torres y pináculos ideales para anidar, y la tolerancia y cariño de los alfareños que las protegen. Las cigüeñas emigran cada año a África (muchas invernan en Senegal tras recorrer 3.000 km) y regresan en diciembre-enero para criar.
Otro pilar de la identidad alfareña es su gastronomía basada en las verduras de la huerta. La tierra fértil de la ribera del Ebro produce espárragos, pimientos del piquillo, alcachofas, borraja, guisantes, alubias, judías verdes de calidad excepcional. Durante la Semana Santa se celebra la Semana Santa Verde, unas jornadas gastronómicas dedicadas a exaltar estos productos con rutas de pinchos, degustaciones y catas maridadas con vinos de Rioja.
Alfaro también es tierra de vino. Sus más de 3.900 hectáreas de viñedos producen excelentes caldos con Denominación de Origen Calificada Rioja Oriental. Bodegas como Illurce, Heraclio Alfaro, Campoameno o Palacios ofrecen visitas y catas.
Peculiaridades y aspectos únicos
La Quema de Judas de Alfaro tiene características que la hacen irrepetible en el panorama festivo español:
Una tradición viva y en crecimiento: Lejos de ser una celebración en declive, la Quema de Judas gana participantes y espectadores cada año. De unos pocos muñecos hace décadas, se ha pasado a más de 160 figuras en 2025. Lo que era una pequeña tradición de barrio se ha convertido en un fenómeno de todo el pueblo que aspira al reconocimiento nacional.
Arte efímero al servicio de la crítica social: Los Judas funcionan como una válvula de escape colectiva, una manera de canalizar la frustración, el descontento o simplemente la sátira hacia quienes ocupan el espacio público. Políticos de todos los colores, figuras controvertidas, personajes que han protagonizado escándalos: todos pueden acabar convertidos en muñeco. Es una forma de crítica directa, popular y sin filtros.
Sin rivalidad, pero con orgullo: Aunque no existe competición oficial, cada calle quiere hacer los mejores Judas. No hay piques ni enemistades, pero sí un deseo compartido de superarse año tras año. El Ayuntamiento ha comenzado a otorgar reconocimientos a los mejores trabajos, fomentando la calidad artística.
La tortilla de chorizo como ritual: Comer la tortilla «Espanta al Judas» en la Plaza de España es parte inseparable de la fiesta. Por 1,50 euros, vecinos y visitantes comparten este almuerzo popular que simboliza la alegría compartida tras la solemnidad de la Semana Santa. Las tortillas de diferentes rellenos (setas, espárragos, ajos tiernos) amplían la oferta gastronómica.
Fuego purificador y renovación: Ver arder los Judas produce una sensación catártica. El fuego consume lo negativo, lo traidor, lo corrupto, dejando espacio para la renovación. Es un acto simbólico profundamente arraigado en la psicología colectiva: de las cenizas del pasado surge la esperanza del futuro.
Emoción tras meses de trabajo: ¿Cómo se siente ver arder el resultado de siete meses de trabajo diario? «Con mucha alegría», responde Carmen Ovejas, «porque ya estamos pensando en el año que viene». Esta actitud resume el espíritu de la fiesta: no es un final, sino un ciclo que se renueva perpetuamente.
Música, pirotecnia y espectáculo: La quema no es un acto silencioso. Hay música en directo, comentarios satíricos amplificados, petardos que explotan, bengalas que chisporrean. Cada grupo busca que su Judas arda de la manera más espectacular posible, creando un ambiente festivo y lleno de energía.
Recomendaciones útiles para visitantes
Cuándo ir: La Quema de Judas se celebra el Domingo de Resurrección, cuya fecha varía cada año entre finales de marzo y finales de abril. Consulta el calendario litúrgico o la web del Ayuntamiento de Alfaro para confirmar la fecha exacta. Si puedes, llega el sábado por la tarde para ver los Judas recién colgados y sin aglomeraciones.
Cómo llegar: Alfaro está a 75 km de Logroño por la AP-68. Desde Madrid son unos 310 km (3 horas en coche por la A-2). También hay servicio de tren desde Madrid a Alfaro (unas 5 horas). Si vienes desde el País Vasco o Navarra, está muy cerca de la frontera autonómica, lo que facilita el acceso.
Dónde alojarse: Alfaro tiene oferta hotelera limitada pero de calidad. El Hotel HM Alfaro, en pleno centro junto a la Colegiata, es una opción cómoda y económica (rondando los 50 euros/noche). También hay apartamentos turísticos y casas rurales en el municipio. Si prefieres más opciones, puedes alojarte en Logroño y desplazarte en coche.
Qué ponerse: El tiempo en La Rioja en primavera es variable. Las mañanas pueden ser frescas (10-15°C) pero al mediodía puede hacer calor (20-25°C). Lleva ropa en capas, calzado cómodo para caminar por el casco urbano y gorra o sombrero para protegerte del sol. Si vas a estar cerca de las hogueras, evita prendas sintéticas.
Dónde comer: La Plaza de España es el epicentro gastronómico durante la fiesta, con el reparto de tortillas. Para una comida más tranquila, Alfaro cuenta con excelentes restaurantes:
- Morro Tango: Cocina riojana creativa del chef Cristóbal Castillo (discípulo de Francis Paniego). Reconocido en la guía Bib Gourmand de Michelin. Destacan sus croquetas, pisto riojano y carnes
- Asador San Roque (El Chorrilla): Clásico fundado en 1956, especializado en carnes a la brasa y cocina riojana tradicional
- Restaurante La Fonda (Hotel HM Alfaro): Menús con platos típicos de la zona, incluyendo el famoso pastel ruso
- Restaurante Las Cigüeñas: Gastronomía riojana con las verduras como protagonistas
Productos típicos para probar:
- Menestra de verduras, espárragos blancos, alcachofas, pimientos del piquillo rellenos
- Chuletón y solomillo de ternera, carnes a la brasa, chuletillas al sarmiento
- Patatas a la riojana, pimientos rellenos de marisco
- Vinos de Rioja Oriental (tintos, blancos, rosados)
- Pastel ruso (postre típico alfareño)
Qué más ver y hacer:
- Colegiata de San Miguel Arcángel: Visita el interior del templo (retablo mayor, coro, sepulcros) y sube al conjuratorio para vistas panorámicas
- Mirador de las Cigüeñas: Imprescindible para observar la colonia. Mejor horario: 18:00-19:00 h, cuando vuelven de comer
- Centro de Interpretación de los Sotos del Ebro: Audiovisuales sobre la reserva natural y las cigüeñas. Acceso libre en el edificio del Antiguo Ayuntamiento
- Reserva Natural de los Sotos del Ebro: Senderos para caminar o pedalear, observación de aves, playa fluvial, áreas de picnic
- Mirador del Monte Tambarría: A 500 metros de la Plaza de España, ofrece vistas sobre toda la ciudad y la comarca
- Palacio Remírez: Edificio histórico de 1865 construido sobre el antiguo convento de los Agustinos Recoletos
- Visita a bodegas: Catas y tours por las bodegas de Rioja Oriental
Fotografía: Los Judas son extremadamente fotogénicos. El mejor momento para fotografiarlos es el sábado por la tarde y la mañana del domingo, con luz natural y sin humo. Durante la quema, prepara tu cámara para captar el fuego y el ambiente festivo. Respeta las indicaciones de seguridad al acercarte a las hogueras.
Comportamiento: Aunque la fiesta es muy popular y distendida, recuerda que tiene un origen religioso. Mantén el respeto durante los momentos más solemnes. No toques ni dañes los Judas antes de su quema: son el resultado de meses de trabajo voluntario. Respeta las zonas de seguridad alrededor de las hogueras y sigue las indicaciones de Protección Civil.
Con niños: La Quema de Judas es muy recomendable para familias. A los niños les encanta el espectáculo del fuego, la música y el ambiente festivo. Eso sí, vigílalos cerca de las hogueras y protégeles los oídos si hay petardos fuertes. La tortilla de chorizo y las actividades en la plaza son perfectas para ellos.
Preguntas comunes
¿Por qué se llama «Quema de Judas» y qué simboliza?
La tradición hace referencia a Judas Iscariote, el apóstol que según los evangelios traicionó a Jesucristo por treinta monedas de plata. Quemar su efigie simboliza la victoria del bien sobre el mal, la purificación por el fuego y el castigo al traidor. Tradicionalmente marca el fin de la Semana Santa y el inicio de la alegría primaveral. En Alfaro, más allá del simbolismo religioso, se ha convertido en una forma de crítica satírica hacia figuras públicas actuales.
¿Desde cuándo se celebra esta fiesta en Alfaro?
No existe una fecha exacta de inicio. Los vecinos más ancianos recuerdan que sus abuelos y bisabuelos ya quemaban Judas, lo que situaría la tradición en al menos un siglo de antigüedad. Algunas fuentes hablan de orígenes medievales. Lo cierto es que la costumbre era modesta y local hasta los años 80-90, cuando comenzó su espectacular crecimiento en participación y calidad artística, culminando con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional en 2005.
¿Cuántos Judas se queman y dónde se concentran?
El número varía cada año. En 2025 se quemaron más de 160 figuras distribuidas por todo el casco urbano. Las calles que mayor concentración presentan son Tudela (alrededor de 50) y Trasmuro, aunque también hay en Araciel, Cuatro Esquinas, Catalanes, Polaris, avenida Cruz Roja y otras zonas. Cada barrio o grupo vecinal organiza sus propios muñecos de forma independiente.
¿Cómo se eligen los personajes que representan los Judas?
Cada grupo organizador decide libremente qué personajes representar, generalmente basándose en la actualidad del año. Políticos que hayan protagonizado polémicas, personajes de la televisión y el deporte, figuras locales que hayan generado debate… La clave es que sean reconocibles y que la sátira tenga sentido. Algunos años se elige una temática común para todos los Judas de una calle, mientras que en otros cada grupo va por libre. El objetivo es hacer crítica con humor y respeto, sin herir sentimientos.
¿Es necesario reservar para comer la tortilla en la Plaza de España?
No es necesario reservar. Las tortillas se reparten al público de forma continua desde las 10:30-11:00 hasta que comienza la quema. El precio es muy asequible (1,50 euros la ración). Conviene llegar relativamente pronto si quieres asegurarte tu ración, especialmente los años de gran afluencia. Además de la tradicional tortilla de chorizo, suele haber otras variedades con setas, espárragos o ajos tiernos.
¿La fiesta se celebra aunque llueva?
Sí, la tradición manda que los Judas ardan el Domingo de Resurrección, independientemente del tiempo. En 2024, por ejemplo, a pesar de la lluvia dejada por la borrasca Nelson, se celebró la quema con normalidad. Los alfareños dicen que ni la lluvia ni el viento pueden detener una tradición centenaria. Eso sí, si llueve mucho, algunas actividades complementarias pueden modificarse o trasladarse a espacios cubiertos.
Información de contacto e interés
- Ayuntamiento de Alfaro – Página oficial
- Turismo de La Rioja – Información regional
- Guía de Alfaro – Turismo de La Rioja
- Spain.info – Portal turístico oficial de España