Fiestas de las Magdalenas en Rentería
La guía definitiva de las Madalenak de Errenteria
Cada año, a las siete de la tarde de un día de mediados de julio, el balcón del Ayuntamiento de Errenteria —Rentería en castellano— se llena de expectación. El txupinazo revienta el aire de la Herriko plaza y, en ese mismo instante, la Banda de Música de la Asociación de Cultura Musical arranca con los primeros compases de El Centenario. Lo que viene después es una de las semanas más intensas, más vascas y más auténticas del calendario festivo de Gipuzkoa: las Madalenak, las fiestas patronales de Errenteria en honor a Santa María Magdalena.

Errenteria es una villa industrial del valle del río Oiartzun, en el Oarsoaldea, con poco más de 40.000 habitantes y una identidad popular fortísima. No es un destino turístico de masas ni pretende serlo. Y sin embargo, durante los cinco días de Madalenak, la villa se transforma en un hervidero de actividad donde conviven la devoción religiosa con la más vibrante fiesta de calle, los partidos de pelota vasca de primera fila con las sesiones de bertsolaris, las danzas tradicionales con los conciertos de rock más potentes de la comarca, y la diana de madrugada con los ritos más íntimos del año. Todo ello con más de 130 actividades y alrededor de 70 actuaciones musicales que convierten a Errenteria, durante esos días, en uno de los pueblos con más vida festiva por habitante de todo Euskal Herria.
Esta guía te cuenta todo lo que necesitas saber para entender, planificar y disfrutar las Madalenak: su historia, su programa, sus actos más especiales, sus escenarios, sus tradiciones únicas y los consejos prácticos para sacarles el máximo partido.
Cómo nacieron las Madalenak
Las fiestas patronales de Errenteria se celebran en honor a Santa María Magdalena desde tiempos medievales. La Basílica de Santa María Magdalena, enclavada en el casco histórico de la villa, es el centro de devoción que articula el componente religioso de las fiestas. Cada 22 de julio, festividad litúrgica de la santa, la imagen de la patrona es trasladada en procesión desde su basílica hasta la Parroquia de la Asunción, donde permanece hasta el 25 de julio. En esas jornadas se celebra la misa mayor con la presencia del cabildo parroquial, la Corporación Municipal, la Banda de Txistularis y los dantzaris de Ereintza Dantza Taldea.
Pero si hay un elemento que define la identidad de las Madalenak por encima de cualquier otro, ese es El Centenario, el himno de las fiestas. Y su historia merece contarse con detalle, porque es una de esas curiosidades que revelan lo imprevisible que puede ser el origen de las tradiciones más arraigadas.
Corría el año 1881. La Universidad Central de Madrid convocó un concurso de composiciones musicales para conmemorar el segundo centenario del fallecimiento de Calderón de la Barca. Las piezas debían ser pasacalles interpretables con instrumentos de cuerda y percusión. En mayo de ese año, presidida por el rey Alfonso XII, se celebró la entrega de premios. El navarro José Erviti y Segarra se alzó con la medalla de plata por su obra, a la que tituló precisamente El Centenario. Nació así la versión original de lo que con el tiempo se convertiría en el himno de Errenteria.
Fue en 1920 cuando la Banda de Música, bajo la dirección del igeldotarra José María Iraola, incorporó El Centenario al repertorio de las Madalenak como pieza de apertura de la kalejira del 21 de julio. Desde ese primer momento la acogida fue enorme, y con el paso de los años la pieza se fue consolidando como el símbolo sonoro indiscutible de las fiestas. En 1967 se añadió el elemento del txupinazo lanzado desde el balcón del Ayuntamiento —una innovación que, según las crónicas de la época, se inspiró directamente en el chupinazo de San Fermín de Pamplona— y que desde entonces ha sido el gesto que marca oficialmente el arranque de la celebración.
Hoy, El Centenario no solo abre las fiestas: también las cierra. En la medianoche del 25 de julio, tras el último toro de fuego, la Banda lo interpreta de nuevo frente a la Casa Consistorial en lo que es, sin duda, el momento más emotivo de toda la semana festiva. El mismo pasodoble que compuso un navarro en 1881 para un concurso de Madrid, adaptado por un director de banda en 1920, sirve hoy como abrazo colectivo de todo un pueblo cada vez que se despide de sus fiestas más queridas.
Fechas y estructura del programa
Las Madalenak se celebran del 21 al 25 de julio, con el 22 de julio como día central —festividad de Santa María Magdalena— y el 25 de julio como cierre. Son cinco jornadas en las que el programa arranca cada mañana con la diana de la Cofradía del Tambor Amulleta a las 6:00 horas y no para hasta bien entrada la madrugada siguiente. Cada día tiene su propio carácter y sus propios actos troncales, aunque la música, las tamborradas y el ambiente de calle están presentes de forma constante a lo largo de toda la semana.
| Fecha | Nombre del día | Actos principales |
|---|---|---|
| 21 de julio | Víspera de Madalenas | Txupinazo desde el Ayuntamiento (19:00 h) al son de El Centenario, desfile de Gigantes y Cabezudos, apertura del Erriola Gunea, bertso jaialdia, conciertos nocturnos, toro de fuego y tamborrada (00:30 h) |
| 22 de julio | Día de la Madalena | Diana a las 6:00 h, procesión y traslado de la imagen de Santa María Magdalena a la Parroquia de la Asunción (10:30 h), misa mayor, Campeonato de Baile a lo Suelto de Gipuzkoa, pintxopotea, conciertos en múltiples escenarios, tamborrada nocturna, fuegos artificiales (23:00 h), toro de fuego (00:30 h) |
| 23 de julio | Día central | Diana (6:00 h), comida popular en la Herriko plaza (14:00 h), txupinazo infantil multicolor (18:00 h), Comparsa de Gigantes y Cabezudos, conciertos en todos los escenarios, toro de fuego y tamborrada (00:30 h) |
| 24 de julio | Víspera de Santiago — Día de las Mujeres | Diana (6:00 h), recepción de Xanti y Maialen a las personas mayores, Comparsa de Gigantes, Cross Infantil de Madalenas, Concentración de Gigantes de Euskal Herria (25 de julio), partidos de pelota profesional en el Frontón Fandería, toro de fuego, tamborrada |
| 25 de julio | Santiago — Cierre de fiestas | Diana (6:00 h), Deporte Rural (aizkolaris, levantadores de piedra, trikitilaris) en la Zumardia, partidos de pelota, homenaje a las parejas con 50 años de convivencia, entrega de txapelas y makilas de los Madalen Sariak, Concentración de Gigantes y Cabezudos de Euskal Herria, toro de fuego, interpretación final de El Centenario frente al Ayuntamiento (00:00 h) |
El programa oficial completo y actualizado de cada edición se publica en el portal municipal herribizia.errenteria.eus y en la web del Ayuntamiento de Errenteria. Dado el volumen de actos —más de 130 actividades repartidas en cinco días y múltiples espacios simultáneos— conviene descargarlo y planificarse con antelación.
Los actos que no se pueden perder
El txupinazo y El Centenario — El arranque más vasco del verano. A las 19:00 horas del 21 de julio, la Herriko plaza se llena hasta los bordes. El txupinazo cae desde el balcón del Ayuntamiento y, en ese mismo instante, la Banda de la Asociación de Cultura Musical arranca con los primeros compases de El Centenario. Es un momento de esos que no necesitan explicación: el estallido del cohete, el himno, la plaza en pie. A continuación sale el desfile desde el Ayuntamiento con la Banda de Música, los txistularis y la Comparsa de Gigantes y Cabezudos por las calles de la villa. Para quien nunca ha estado en Errenteria en estas fechas, este primer acto ya deja claro que estas fiestas son algo especial.
Las tamborradas y la diana de la Cofradía Amulleta — El sonido de las Madalenak. Las tamborradas son uno de los elementos más reconocibles de las fiestas de Errenteria. Cada noche, grupos de todas las edades recorren las calles de la villa al ritmo de los tambores, acompañados por las txarangas. Las hay infantiles —con la participación de los colegios del municipio en una Fiesta del Tambor muy colorida— y de adultos. La más emocionante de todas es la Gran Tamborrada Nocturna, con salida desde el barrio de Alaberga a medianoche. Pero si las noches tienen las tamborradas, las mañanas tienen la diana: cada día a las 6:00 horas en punto, la txaranga y la Cofradía del Tambor Amulleta recorren el mismo circuito de calles para despertar a los errenteriarras. Es un ritual de madrugada que funciona como reloj biológico de las fiestas y que dice mucho sobre el compromiso de este pueblo con la intensidad festiva.
El Campeonato de Baile a lo Suelto de Gipuzkoa — Tradición en movimiento. Cada 22 de julio, la plaza Xabier Olaskoaga acoge el Campeonato de Baile a lo Suelto de Gipuzkoa, una competición de danza tradicional vasca que en 2025 cumplió su 75ª edición. El baile a lo suelto es una modalidad de danza individual —sin pareja, al contrario que muchos bailes folclóricos europeos— en la que los participantes improvisan sobre el ritmo de fandango y arin-arin. Es un acto de gran tradición en la comarca y reúne cada año a bailarines de distintos municipios. La sede en Errenteria y la longevidad del campeonato lo convierten en uno de los eventos folclóricos más veteranos de Gipuzkoa.
La Concentración de Gigantes y Cabezudos de Euskal Herria — El 25 de julio, todos en la calle. Cada 25 de julio, Errenteria acoge una de las concentraciones de gigantes y cabezudos más multitudinarias del País Vasco. Comparsas llegadas de distintos puntos de Euskal Herria —y en ocasiones de otras comunidades e incluso del extranjero— desfilan por las calles de la villa en un espectáculo colorido y participativo que convoca a miles de personas. Para los más pequeños es una experiencia de primer orden: los gigantes de Errenteria, altos y con sus propias personalidades, tienen una historia de décadas en el imaginario festivo local.
El Deporte Rural — La fuerza vasca en la Zumardia. El 25 de julio, la Zumardia se convierte en el escenario de una exhibición de deporte rural vasco que reúne aizkolaris (cortadores de troncos), levantadores y levantadoras de piedra (harrijasotzaileak) y trikitilaris. Los participantes son figuras habituales del circuito provincial y nacional, y el espectáculo que ofrecen combina la fuerza física con el ritual casi ceremonial propio de las modalidades más antiguas de la cultura vasca. Es uno de los actos más genuinamente vascos de toda la semana festiva.
La pelota vasca — El frontón Fandería como templo festivo. Los partidos de pelota a mano —tanto amateurs como de profesionales— son una constante en el programa de las Madalenak. El Frontón Municipal Agustina Otaola Raketista Profesionala (conocido como Fandería) acoge los memoriales y finales que se disputan a lo largo de la semana, con entrada gratuita en la mayoría de los casos. El Memorial José Antonio Zuloaga de pelota a mano por parejas y el Memorial Joakin Etxeberria de pala son dos de las citas más esperadas por los aficionados. En Errenteria, la pelota vasca no es un adorno festivo: es parte del ADN del pueblo.
El Toro de Fuego y el Encierro — La noche encendida. Cada noche de las Madalenak, a partir de las 00:30 horas, el toro de fuego sale a la Zumardia acompañado por la tamborrada. Es un bou de foc en el que una persona porta sobre los hombros una estructura de hierro con cohetes y chispas encendidos, creando un espectáculo de fuego y humo que mezcla peligro y euforia colectiva. También hay encierros de toros de fuego que recorren las calles del centro. Son actos nocturnos de una intensidad festiva difícil de describir a quien no los ha vivido.
Los Madalen Sariak — El reconocimiento de la villa. En la sala capitular del Ayuntamiento, el 25 de julio, se entregan las txapelas y makilas a las personas y entidades homenajeadas durante las Madalenas. Los Madalen Sariak son los premios con los que la villa reconoce la trayectoria de vecinos destacados, organizaciones sociales, deportistas y artistas. Es un acto institucional y emotivo que cierra el ciclo antes del último Centenario de medianoche.
Los conciertos y la programación musical — Más de 70 actuaciones. La música es omnipresente en las Madalenak. Cada noche, el escenario principal de la Zumardia —la Alameda de Gamón— acoge el concierto grande, con artistas que van desde el pop-rock vasco hasta propuestas de proyección nacional. Pero la oferta va mucho más allá: el Erriola Gunea, el Merkatu Zahar, el Panier-gunea, el Lino-gunea y el Kafe Orereta son espacios de concierto simultáneos que permiten que cada noche haya oferta para todos los gustos. El Madalenrock es uno de los ciclos más esperados, con propuestas de rock y metal tanto locales como internacionales. La diversidad de la programación musical —de la música tradicional vasca al reggaeton, del bertso al punk— es uno de los rasgos que hacen de las Madalenak una fiesta genuinamente popular e intergeneracional.
La geografía festiva de Errenteria
Errenteria es una villa compacta que durante las fiestas convierte prácticamente todo su casco urbano en un gran escenario continuo. La Herriko plaza —la plaza del pueblo— es el centro simbólico de las Madalenak: aquí se lanza el txupinazo, aquí transcurren los pasacalles y aquí confluyen las tamborradas. La Zumardia (Alameda de Gamón) es el escenario principal de los conciertos nocturnos y del deporte rural, con capacidad para miles de personas.
La plaza Xabier Olaskoaga (conocida también como plaza Niessen por el edificio industrial que la flanquea) acoge los conciertos de mayor aforo, incluyendo el Madalenrock. La plaza Koldo Mitxelena concentra el Erriola Gunea —el espacio festivo de las entidades populares— y algunas de las actividades infantiles. El Merkatu Zahar gunea (zona del Mercado Viejo), el Panier-gunea y el Lino-gunea son los tres espacios de concierto alternativos que funcionan de forma simultánea cada noche, gestionados por colectivos populares. El Frontón Municipal Fandería alberga los partidos de pelota y la Fiesta del Tambor infantil.
La Basílica de Santa María Magdalena y la Parroquia de la Asunción son los espacios religiosos que acogen los actos devocionales. Y el río Oiartzun, que discurre junto al casco urbano, tiene también su protagonismo festivo gracias al Txoko Panier y a algunas actividades organizadas en sus márgenes.
Singularidades y señas de identidad
Las Madalenak tienen varios rasgos que las distinguen de la mayoría de fiestas patronales del entorno y que merece la pena conocer para entender qué hace especial a Errenteria cuando se viste de fiesta.
El primero es la estructura simétrica de El Centenario: el himno que abre las fiestas el 21 de julio también las cierra en la medianoche del 25. Este marco sonoro —el mismo pasodoble que da el pistoletazo de salida pone también el punto final— crea una sensación de ciclo cerrado, de tiempo festivo acotado con un comienzo y un final inequívocos. Pocos municipios tienen un elemento de cierre tan reconocible y tan cargado de significado colectivo.
El segundo es la dimensión participativa descentralizada de la programación. A diferencia de muchas fiestas donde hay un único escenario principal y el resto de la villa es decorado, en Errenteria los actos se producen de forma simultánea en cinco o seis espacios diferentes, organizados por colectivos, sociedades gastronómicas, cuadrillas y asociaciones del municipio. El Oaingozhau kolektiboa, el Oarsoaldeko Mugimendu Sozialista, la Burusoilen Elkartea, la Erriola Gunea y los Dultzaineroak de Errenteria son solo algunas de las entidades que generan programación propia. Este modelo hace que las Madalenak sean una fiesta construida desde abajo, con toda la energía y la pluralidad que eso implica.
El tercero es el homenaje a las parejas con 50 años de convivencia, que se celebra cada 25 de julio en Sorlekua (Lekuona Fabrika). Es un acto sencillo y entrañable en el que el Ayuntamiento reconoce públicamente a todas las parejas del municipio que ese año celebran sus bodas de oro. Es el tipo de detalle que hace que una fiesta grande no pierda el calor de lo pequeño.
El cuarto es el carácter lingüísticamente euskaldun de las fiestas. El programa oficial se redacta íntegramente en euskera, con traducción al castellano, y buena parte de las actividades culturales —bertso saio, kantu festa, Euskal Karaoke, danzas tradicionales— tienen el euskera como lengua vehicular. En un contexto de recuperación lingüística como el del País Vasco, esto no es un dato menor: las Madalenak son también una celebración de la cultura vasca viva y cotidiana.
Y el quinto es el Cross Infantil de Madalenas, que en 2025 celebró su XVI edición. Una carrera popular por las calles céntricas de la villa para niños y niñas en categorías benjamín, alevín e infantil, que lleva más de quince años siendo uno de los actos más participativos de la semana festiva. Deporte y fiesta de la mano, con la Herriko plaza como línea de llegada.
Lo que necesitas saber antes
Cuándo ir. Las Madalenak duran cinco días, del 21 al 25 de julio, y todos son igualmente interesantes. Si tienes que elegir uno solo, el 22 de julio (día de la Madalena) reúne los actos religiosos más importantes, el Campeonato de Baile a lo Suelto, los fuegos artificiales y la tamborrada nocturna. El 25 de julio es el más emotivo: deporte rural, concentración de gigantes, Madalen Sariak y la despedida al son de El Centenario a medianoche.
Cómo llegar. Errenteria está a unos 8 km de Donostia-San Sebastián y perfectamente comunicada. La opción más cómoda es el autobús de Lurraldebus (línea E20 o E21 desde Donostia), con una frecuencia excelente y un trayecto de unos 20 minutos. En coche se accede por la autopista AP-8 (salida Errenteria) o por la N-1. El aparcamiento en el casco urbano durante los días de fiestas es limitado, por lo que se recomienda el transporte público, especialmente para las noches de mayor concurrencia.
Alojamiento. Errenteria tiene una oferta hotelera modesta dentro del propio municipio. Lo habitual para los visitantes de fuera es alojarse en Donostia-San Sebastián —con una oferta amplísima en todas las categorías— y desplazarse a diario en autobús o en coche. También hay opciones en Pasaia, Lezo e Irun. Para el puente del 22-25 de julio conviene reservar con al menos uno o dos meses de antelación.
Gastronomía. Errenteria tiene una escena gastronómica de nivel, con sociedades gastronómicas y restaurantes que ofrecen lo mejor de la cocina vasca. Durante las fiestas, los pintxos y el ambiente de los bares del centro —especialmente en la zona del Mercado Viejo y la calle Biteri— son de los mejores de la comarca. La comida popular de la Herriko plaza del 23 de julio, organizada por la Comisión de Fiestas, es una oportunidad perfecta para comer bien, barato y en el mejor ambiente posible. El restaurante Gamón 14, recomendado por la Guía Repsol, es una de las referencias gastronómicas del municipio.
Para los fuegos artificiales. Los castillos de fuegos se lanzan desde la ladera de Arramendi, y el mejor punto para verlos es el entorno de la Glorieta Rioja, tal como indican los propios programas de las fiestas. No se trata de fuegos sobre el mar sino de un espectáculo tierra adentro, con el telón de fondo de la montaña. Una propuesta diferente a la de otros municipios costeros del entorno.
Ropa y actitud. Las fiestas vascas tienen un carácter participativo muy marcado. Ir con ropa cómoda, calzado resistente para caminar varios kilómetros al día y un buen ánimo de mezclarse es todo lo que hace falta. Para el toro de fuego, si te acercas mucho, una chaqueta ligera protege de las chispas. La diana de las 6:00 de la mañana es para valientes: merece la pena madrugar al menos una vez para vivirla.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebran las Fiestas de las Magdalenas de Rentería?
Las Madalenak se celebran del 21 al 25 de julio todos los años, con el 22 de julio como día grande al ser la festividad litúrgica de Santa María Magdalena, patrona de Errenteria. El cierre se produce en la medianoche del 25 de julio con la interpretación final de El Centenario.
¿Qué es El Centenario y por qué es tan importante en las Madalenak?
El Centenario es el himno oficial de las fiestas de Errenteria, una pieza musical compuesta en 1881 por el navarro José Erviti y Segarra para un concurso de pasacalles convocado por la Universidad Central de Madrid en homenaje a Calderón de la Barca. La Banda de Música de Errenteria la incorporó al repertorio festivo en 1920. Desde entonces se interpreta en el txupinazo de apertura y en el cierre de medianoche del 25 de julio, sirviendo como himno que abre y cierra el ciclo festivo.
¿Qué es la Cofradía del Tambor Amulleta?
La Cofradía del Tambor Amulleta es la agrupación que encabeza la diana que recorre las calles de Errenteria cada mañana de fiestas a las 6:00 horas, acompañada por la txaranga. Es uno de los símbolos sonoros más reconocibles de las Madalenak y su recorrido diario por el mismo circuito de calles es un ritual que marca el ritmo de cada jornada festiva.
¿Qué es el Campeonato de Baile a lo Suelto de Gipuzkoa?
Es una competición de danza tradicional vasca individual que se celebra cada 22 de julio en Errenteria como parte del programa de las Madalenak. En 2025 cumplió su 75ª edición, lo que lo convierte en uno de los eventos folclóricos más veteranos de la provincia. Los participantes improvisan sobre el ritmo de fandango y arin-arin en la plaza Xabier Olaskoaga.
¿Cómo llegar a Errenteria desde San Sebastián para las fiestas?
La opción más cómoda es el autobús de Lurraldebus (líneas E20 o E21), con salidas frecuentes desde Donostia-San Sebastián y un trayecto de unos 20 minutos. También se puede llegar en coche por la AP-8 o la N-1. Se recomienda el autobús especialmente en las noches de mayor afluencia, ya que el aparcamiento en el centro de Errenteria es limitado durante las fiestas.
¿Hay actividades para niños en las Madalenak de Errenteria?
Sí, el programa incluye talleres infantiles, el txupinazo infantil multicolor del 23 de julio, el Cross Infantil de Madalenas, la Fiesta del Tambor con tamborradas de los colegios del municipio, espectáculos de animación y la presencia de los Gigantes y Cabezudos en los pasacalles diarios. La Concentración de Gigantes del 25 de julio es especialmente popular entre el público más joven.
¿Cuántas actividades tiene el programa de las Madalenak?
El programa de las Madalenak supera habitualmente las 130 actividades, de las cuales alrededor de 70 son actuaciones musicales. Los actos se desarrollan de forma simultánea en varios espacios del municipio desde la diana de las 6:00 de la mañana hasta bien entrada la madrugada del día siguiente. Es uno de los programas festivos más densos y participativos de Gipuzkoa.
¿Qué son los Madalen Sariak?
Los Madalen Sariak son los premios que entrega el Ayuntamiento de Errenteria el 25 de julio en la sala capitular de la Casa Consistorial. Se entregan txapelas y makilas a vecinos, entidades y colectivos del municipio que han destacado a lo largo del año en los ámbitos deportivo, cultural, social o artístico. Es el acto de reconocimiento más importante de las fiestas.
Recursos oficiales e información
Para consultar el programa oficial actualizado, noticias y toda la información sobre las Madalenak de Errenteria:
- Herri Bizia — Portal de Fiestas de Errenteria (herribizia.errenteria.eus) — Programa oficial completo, noticias, historia y convocatorias de cada edición de las Madalenak.
- Ayuntamiento de Errenteria (errenteria.eus) — Web oficial del municipio con información institucional, agenda y servicios.
- Asociación de Cultura Musical de Errenteria — EMKE (emkebanda.com) — Historia de El Centenario y la banda de música, con archivo sonoro y documental.
- Turismo Euskadi — Fiestas de las Magdalenas (turismo.euskadi.eus) — Ficha oficial de las Madalenak en el portal de turismo del Gobierno Vasco.