Fallas de Dénia
Arte efímero, sátira social, explosión pirotécnica
Dénia, joya de la Marina Alta en la provincia de Alicante, es la ciudad alicantina que con más intensidad vive la fiesta fallera. Sus Fallas, aunque oficialmente nacidas en 1947, hunden sus raíces en experiencias precedentes de 1927 que marcan el inicio de una tradición casi centenaria. Con 11 comisiones falleras que aglutinan a más de 2.000 festeros, Dénia se ha convertido en un referente fallero fuera de la provincia de Valencia, demostrando que el fuego y la pólvora no entienden de fronteras administrativas cuando se trata de celebrar la llegada de la primavera.

Del 17 al 19 de marzo, las calles de esta ciudad mediterránea se transforman en un escenario donde conviven el arte efímero, la sátira social, la explosión pirotécnica y el sentimiento de comunidad. Los 22 monumentos falleros —11 grandes y 11 infantiles— que cada año conquistan espacios emblemáticos como la Plaza de la Constitución, la calle Diana o Els Quatre Cantons, son el resultado de meses de trabajo colectivo que involucra a barrios enteros. Dénia ofrece una experiencia fallera más tranquila y auténtica que la masificación valenciana, sin perder un ápice de emoción, tradición ni calidad artística.
Historia desde los primeros intentos
La historia fallera de Dénia comienza con intentos aislados que sembrarían la semilla de lo que vendría después. En 1927, un grupo de jóvenes vecinos de la calle Olivera, en el barrio de Les Roques, organizaron una fiesta para celebrar San José. Aquellos pioneros confeccionaron un muñeco de tela relleno de arena de playa al que bautizaron como «Tio Pep», lo pasearon por las calles y lo quemaron junto a muebles viejos. Un año después, en 1928, fueron los vecinos de la calle Independencia quienes pidieron autorización al Ayuntamiento para plantar un monumento.
Sin embargo, estos primeros brotes falleros resultaron efímeros. La llegada de la Guerra Civil y los difíciles años de posguerra paralizaron cualquier iniciativa festiva. No sería hasta 1947 cuando las Fallas arraigaron definitivamente en Dénia, gracias a un curioso hermanamiento con Valencia capital. La falla de las calles Sueca-Alcoi-Dénia de la ciudad del Turia decidió nombrar presidentes de honor a los alcaldes de las tres ciudades para recaudar fondos y organizar actos.
Este contacto con los festeros valencianos animó a un grupo de jóvenes dianenses a reconvertir ese hermanamiento en acción: plantaron el primer monumento en la antigua plaza del Mercat Municipal (hoy la Glorieta) bajo el nombre de la Penya del Tio Pep. El éxito fue inmediato y arrollador. Tras aquella primera plantà, los miembros de la peña convocaron la histórica reunión del Café Neutro, donde se establecieron las líneas maestras de las Fallas dianenses y nacieron las cuatro primeras comisiones: Les Roques, Centro, Distrito Marítimo (Baix la Mar) y Oeste, junto con la Junta Central Fallera de Dénia.
Entre 1961 y 1967 hubo un parón en las fiestas por desánimo de los participantes, pero en 1968 nace la conocida como «segunda época» de las Fallas de Dénia, que se prolonga hasta la actualidad. Durante estas décadas aparecieron nuevas comisiones hasta alcanzar las once actuales: Les Roques, Centro, Baix la Mar, Oeste, Saladar, Camp Roig, Campaments, Darrere del Castell, Diana, Port Rotes y París Pedrera, convirtiendo a Dénia en referente fallero de toda la Comunidad Valenciana.
Once distritos falleros
Las 11 comisiones falleras de Dénia representan otros tantos barrios de la ciudad, cada uno con su propia idiosincrasia, historia y carácter. Todas ellas se agrupan bajo la coordinación de la Junta Local Fallera de Dénia, organismo creado en 1947 que coordina los actos generales, gestiona los concursos y representa al movimiento fallero dianense ante instituciones y otros organismos festivos.
Los monumentos se dividen en dos categorías competitivas: la Sección Especial, reservada a las comisiones con presupuestos más elevados y monumentos de mayor envergadura, y la Sección Primera, donde compiten fallas más modestas pero igualmente cargadas de ingenio y creatividad. Esta división permite una competencia justa entre monumentos de similar calidad artística y económica, incentivando la participación de todas las comisiones sin importar su tamaño o recursos.
Cada comisión funciona como una auténtica asociación cultural que mantiene actividad durante todo el año: cenas benéficas, festivales infantiles, presentaciones de Falleras Mayores, elaboración de carrozas, comidas de hermandad y múltiples actos que convierten la vida fallera en un eje vertebrador de la sociedad dianense. Los casales falleros son puntos de encuentro vecinales donde se fraguan amistades, se transmiten tradiciones y se construye comunidad.
Programa festivo: Del 17 al 19 de marzo
Aunque la Plantà oficial se produce la noche del 15 al 16 de marzo, los días grandes de las Fallas dianenses son del 17 al 19, cuando los monumentos lucen en todo su esplendor y la ciudad entera vibra al ritmo de la pólvora y la música.
Día 17 de marzo: La jornada arranca con la entrega de premios infantiles en el Ayuntamiento por la mañana. Por la tarde, tras la primera ronda de pleitesías donde las comisiones visitan sus casales mutuamente, llega el momento más esperado: la entrega de premios a los monumentos grandes, cuando se desvela qué fallas han conquistado al jurado y cuáles se llevarán los codiciados galardones. Al finalizar el recorrido, falleros y falleras se concentran en la calle La Vía para asistir al concierto de las bandas de música que acompañan a las comisiones. La noche continúa con mascletà nocturna en la Plaza Jaume I y fiestas en los casales.
Día 18 de marzo: Nueva ronda de visitas a los casales, esta vez recorriendo diferentes zonas de la ciudad, con concentraciones y pasacalles que mantienen las calles llenas de vida, música y trajes tradicionales. Por la tarde-noche, otro concierto de bandas en La Vía y posterior mascletà nocturna que ilumina el cielo dianense con luz, color y trueno. Los recintos falleros se llenan de vecinos y visitantes que prolongan la fiesta hasta la madrugada.
Día 19 de marzo: El día de San José comienza con una misa en honor del patrón de los carpinteros. A continuación arranca uno de los actos más emotivos: la Ofrenda de flores a la Mare de Déu dels Desamparats. La comitiva sale desde el puerto por la calle Marqués de Campo en dirección a la calle Diana, desviándose por Magallanes hasta la Plaza del Convento, donde a las puertas de la Iglesia de San Antonio espera la imagen de la Virgen. Falleras y falleros vestidos con sus mejores galas depositan ramos que construyen un monumental tapiz floral, acompañados de bandas que interpretan marchas moras y pasodobles.
Al caer la noche, sobre las 20:00 horas, llega el momento culminante: la Cremà. A diferencia de otras localidades donde todas las fallas arden simultáneamente, en Dénia se queman de forma escalonada. Primero arden los monumentos infantiles, después los últimos premios de las grandes, y finalmente se van quemando en solitario el tercer premio, el segundo y por último el primero, permitiendo a residentes y visitantes contemplar varias cremàs siguiendo a la multitud que camina de una falla a otra en un ritual ambulante lleno de emoción.
Actos complementarios que definen la fiesta
Las despertàs son el despertador pirotécnico que cada mañana recuerda que estamos en Fallas. Las comisiones recorren sus barrios disparando petardos y mascletàs desde primera hora, creando una banda sonora explosiva que se prolonga durante toda la jornada. Las mascletàs a las 14:30 horas congregan a miles de personas en la Plaza del Reino, donde las empresas pirotécnicas demuestran su maestría en el arte del ruido rítmico.
La Exposición del Ninot, que se celebra semanas antes en el Museu Fester, permite contemplar los 22 ninots candidatos al indulto —uno por cada monumento— y votar cuáles merecen salvarse del fuego para pasar a formar parte del patrimonio fallero local. Este acto marca el inicio de la cuenta atrás hacia las Fallas y ofrece un adelanto del trabajo artístico que después se plantará en las calles.
Características únicas de las Fallas dianenses
Las Fallas de Dénia tienen un carácter diferenciado que las convierte en una experiencia fallera singular dentro de la Comunidad Valenciana. Su ubicación en Alicante, lejos del epicentro valenciano, les ha permitido desarrollar una identidad propia que combina la esencia de la tradición con matices locales únicos.
La cercanía con el mar impregna toda la fiesta. El barrio marítimo de Baix la Mar, una de las comisiones fundadoras, mantiene vivo el espíritu marinero en sus monumentos y tradiciones. Los casales junto al puerto, las ofrendas que parten desde la zona pesquera y la gastronomía basada en productos del Mediterráneo crean una atmósfera marinera que distingue a Dénia de otras localidades falleras de interior.
El ambiente más tranquilo y accesible que la masificación valenciana es otro rasgo definitorio. En Dénia es posible contemplar las 22 fallas con calma, conversar con los falleros en sus casales sin agobios de multitudes, disfrutar de las mascletàs con espacio para respirar y vivir la Cremà sin la presión de las enormes concentraciones humanas. Esta escala más humana no resta emoción ni calidad, sino que permite una experiencia más auténtica y participativa.
La fusión cultural entre la tradición valenciana y las costumbres alicantinas ha generado peculiaridades festivas únicas. La gastronomía mezcla platos valencianos clásicos con especialidades de la Marina Alta, los horarios se adaptan al ritmo mediterráneo más relajado, y las comisiones incorporan elementos identitarios locales en sus monumentos y llibrets.
La Cremà escalonada, donde las fallas arden una tras otra en lugar de simultáneamente, permite vivir el final de la fiesta de forma más pausada e intensa. Los dianenses y visitantes caminan de un distrito a otro siguiendo el rastro del fuego, creando un ritual ambulante que convierte la noche del 19 en una larga despedida llena de nostalgia, alegría y promesa de renovación.
Geografía fallera monumento a monumento
Los 22 monumentos se distribuyen estratégicamente por toda la geografía urbana dianense, desde el centro histórico hasta el puerto, pasando por barrios residenciales y zonas de expansión. Cada distrito tiene su ubicación emblemática donde año tras año planta su falla, convirtiéndose en señas de identidad territorial.
La Falla Centro domina Els Quatre Cantons, el corazón neurálgico de la ciudad en el cruce de calles Marqués de Campo y Cándida Carbonell. Su posición central y su pertenencia a la Sección Especial la convierten en una de las más visitadas y fotografiadas. Baix la Mar, la comisión marinera por excelencia, planta cerca del puerto, manteniendo vivo el vínculo con el mar que caracteriza su identidad.
Les Roques, la falla pionera que en 1927 inició la aventura fallera dianense, se ubica junto al Castillo, en la confluencia de las calles San Francisco y Sant Narcís. Su ubicación privilegiada con las murallas históricas como telón de fondo crea postales únicas que mezclan patrimonio monumental y arte efímero. Saladar domina el cruce de la calle Diana con el paseo homónimo, en una zona visible durante todo el recorrido.
Los casales falleros funcionan como cuarteles generales de cada comisión, espacios donde se sirven comidas, se organizan verbenas, se guardan trajes y se planifican actividades. Durante la semana fallera abren sus puertas al público, ofreciendo hospitalidad, gastronomía típica y un ambiente acogedor donde cualquier visitante puede empaparse del espíritu fallero dianense.
Información útil para visitantes
Alojamiento: Dénia cuenta con amplia oferta hotelera, desde hoteles céntricos hasta apartamentos turísticos junto a la playa. Reservar con antelación es recomendable, especialmente para el fin de semana del 18-19 de marzo. Las localidades vecinas de Jávea, Calp o Oliva ofrecen alternativas a corta distancia.
Transporte: Dénia es accesible por carretera desde Valencia (100 km) y Alicante (90 km). El TRAM conecta con Alicante y el aeropuerto. Dentro de la ciudad, lo ideal es moverse caminando para recorrer las fallas con calma y disfrutar del ambiente de calle.
Gastronomía: Durante las Fallas, los casales sirven paellas, arroces caldosos y platos típicos valencianos. Los restaurantes del puerto ofrecen pescado fresco y especialidades marineras. No faltan los bunyols, la coca de tomate ni el tradicional chocolate con churros de las despertàs matutinas.
Clima: Marzo en Dénia suele ser suave, con temperaturas entre 12 y 18 grados. Llevar ropa de abrigo para las noches es aconsejable. La brisa marina modera las temperaturas pero puede refrescar al caer el sol.
Preguntas frecuentes sobre las Fallas de Dénia
¿Cuántas fallas se plantan en Dénia?
Se plantan 22 monumentos falleros: 11 grandes y 11 infantiles, correspondientes a las 11 comisiones de la ciudad. Además, la Junta Local Fallera planta monumentos que no entran a concurso.
¿Desde cuándo se celebran las Fallas en Dénia?
Oficialmente desde 1947-1948, aunque hay constancia de intentos previos en 1927 y 1928. Este año 2025 las Fallas dianenses cumplen 78 años de celebración ininterrumpida desde su refundación tras la Guerra Civil.
¿Por qué hay Fallas en Dénia si está en Alicante?
Dénia mantuvo históricamente estrechas relaciones culturales y comerciales con Valencia. La tradición fallera llegó por influencia valenciana, siendo adoptada y adaptada por los dianenses con matices propios que la hacen única.
¿Cuándo es la Cremà en Dénia?
La noche del 19 de marzo, sobre las 20:00 horas. A diferencia de otras localidades, las fallas arden escalonadamente: primero las infantiles, después los últimos premios y finalmente el tercer, segundo y primer premio en solitario.
¿Las Fallas de Dénia son más tranquilas que las de Valencia?
Sí, Dénia ofrece una experiencia fallera más accesible y menos masificada que Valencia capital, sin perder calidad artística ni emoción. Es ideal para familias y quienes buscan vivir la tradición sin las enormes aglomeraciones.
¿Hay actividades falleras fuera de marzo?
Sí, las comisiones organizan actos durante todo el año: presentaciones de cargos, cenas benéficas, festivales infantiles, cabalgatas, elaboración de carrozas y múltiples actividades culturales y deportivas que mantienen viva la llama fallera.
¿Dónde se celebra la Ofrenda de flores?
La comitiva sale desde el puerto por la calle Marqués de Campo, se desvía por Magallanes y culmina en la Plaza del Convento, a las puertas de la Iglesia de San Antonio, donde espera la imagen de la Virgen de los Desamparados.
¿Se puede visitar la Exposición del Ninot?
Sí, se celebra en el Museu Fester de la avenida Alicante desde finales de febrero hasta principios de marzo. La entrada es gratuita y permite contemplar los 22 ninots candidatos al indulto y votar por los favoritos.
¿Qué diferencia hay entre Sección Especial y Primera?
La Sección Especial agrupa monumentos con presupuestos más elevados y mayor envergadura, mientras la Primera incluye fallas más modestas. Esta división permite competencia justa entre monumentos de similar categoría económica y artística.
¿Es seguro asistir a las mascletàs con niños pequeños?
Sí, tomando precauciones básicas: protección auditiva, mantener distancia de seguridad y vigilar que no se acerquen demasiado. Las mascletàs son espectáculos seguros si se siguen las indicaciones de los organizadores.
Enlaces de interés
- Ayuntamiento de Dénia – Información oficial municipal
- Dénia.com – Portal turístico y cultural de la ciudad
- Turisme Comunitat Valenciana – Portal turístico oficial
- Costa Blanca – Información turística de Alicante
Cartel Fallas de Dénia 2025
