Fiestas Aracelitanas en Lucena
La Celebración Más Importante del Campo Andaluz
Las Fiestas Aracelitanas de Lucena, en la provincia de Córdoba, representan una de las celebraciones más profundamente arraigadas en Andalucía. Declaradas de Interés Turístico Nacional, estas festividades en honor a María Santísima de Araceli, patrona de Lucena y del Campo Andaluz, transforman cada mes de mayo esta ciudad cordobesa en un epicentro de fervor, tradición y alegría popular.

Desde que la imagen llegara a Lucena en el año 1562, más de cuatro siglos y medio de devoción han consolidado estas fiestas como un acontecimiento que trasciende lo religioso para convertirse en una auténtica expresión de identidad cultural. Miles de lucentinos, tanto residentes como ausentes que regresan especialmente para estas fechas, se reúnen durante varios días para rendir homenaje a su patrona en un despliegue de emotividad que emociona a propios y visitantes.
La particularidad de estas celebraciones radica en su capacidad para conjugar la solemnidad religiosa con la alegría festiva. La Romería de Bajada desde el Santuario de Aras, la espectacular Ofrenda de Flores, la emocionante procesión nocturna acompañada de fuegos artificiales y la posterior Romería de Subida conforman un ciclo festivo único que convierte a Lucena en un destino imprescindible para quienes deseen conocer las tradiciones más auténticas de Andalucía.
Raíces históricas de la devoción aracelitana
El origen de las Fiestas Aracelitanas se remonta al siglo XVI, cuando el II Marqués de Comares, don Luis Fernández de Córdoba, señor de Lucena, realizó un viaje a Roma. Durante su estancia en la Ciudad Eterna, el marqués quedó prendado de la advocación de la Basílica de Santa María in Aracoeli, situada en el Monte Capitolino, una de las siete colinas de Roma.
Deseoso de llevar esta devoción a sus dominios, el marqués encargó tallar una réplica de la imagen romana. La historia cuenta que el 27 de abril de 1562, la comitiva que transportaba la sagrada imagen desde Roma llegó a las proximidades de Lucena. Según narra la tradición, al aproximarse a la ciudad por el antiguo camino de Granada, en el lugar donde hoy se encuentra la Primera Cruz, se desencadenó una terrible tormenta que dispersó al cortejo.
Las caballerías, asustadas por el vendaval, se desbocaron y se perdieron en la espespura de la Sierra de Aras. Al día siguiente, los miembros de la expedición encontraron el animal que portaba la imagen de la Virgen echado en la cumbre serrana, exactamente en el lugar donde hoy se levantan las Tres Cruces. Este hecho fue interpretado como una señal divina de que la Santísima Virgen deseaba que allí, en aquella elevación, se edificara su santuario.
Ese mismo 27 de abril de 1562, la imagen entró en Lucena en solemne procesión, presidida por el marqués, las autoridades municipales y acompañada por todo el pueblo, que en ese instante la proclamó su Patrona y Protectora. Al año siguiente, en 1563, se constituyó la Cofradía, y desde entonces, cada primer domingo de mayo, se celebra ininterrumpidamente la festividad en su honor.
Calendario festivo y acontecimientos principales
El ciclo de las Fiestas Aracelitanas se extiende desde finales de abril hasta principios de junio, aunque los actos centrales se concentran en torno al primer domingo de mayo. Este es el programa habitual que estructura la celebración:
Penúltimo domingo de abril: Romería de Bajada
Las festividades comienzan con uno de los momentos más esperados: la Romería de Bajada de la Virgen de Araceli desde su Santuario hasta la ciudad. La jornada arranca de madrugada, cuando miles de devotos inician la subida a pie hacia la cumbre de la Sierra de Aras, situada a 863 metros de altitud, para buscar a la patrona.
A las tres de la tarde, con la Virgen vestida de Pastora sobre sus andas de plata, comienza el descenso a hombros de los santeros. El recorrido de aproximadamente 6 kilómetros atraviesa primero un paisaje agreste de sierra y luego desciende entre un mar de olivares hasta llegar a Lucena. La recepción oficial tiene lugar a las siete de la tarde en la Puerta de la Mina, donde aguardan las autoridades, el clero, la Aracelitana Mayor con su corte de damas y una multitud de fieles.
La comitiva acompaña a la Virgen por las calles de Lucena entre vítores, música de bandas, salvas de cohetes y repique de campanas hasta depositar la imagen en el presbiterio de la Parroquia de San Mateo. Allí, la Coral Lucentina entona una solemne salve y el himno aracelitano, compuesto en 1948 por el maestro Aramburu sobre letra de José María Pemán, coincidiendo con la coronación canónica de la imagen.
Viernes previo al primer domingo de mayo: Pregón e inauguración oficial
A las doce del mediodía, el disparo de Salvas de Honor y Tronadas anuncia oficialmente el comienzo de las fiestas grandes. Por la tarde, a las 20:45 horas, tiene lugar la inauguración del alumbrado extraordinario en la Plaza Nueva, que cada año ilumina el centro histórico con más de 170.000 puntos LED distribuidos en pórticos y arcos decorativos.
A las 21:00 horas se produce la proclamación oficial de la Aracelitana Mayor y su Corte de Damas en la Parroquia de San Mateo. Ser elegida Aracelitana Mayor constituye uno de los mayores honores para una joven lucentina, que durante las fiestas representará a todas las mujeres de la ciudad. Inmediatamente después, a las 21:30 horas, se pronuncia el Pregón de las Glorias de María Santísima de Araceli, un discurso literario que cada año corre a cargo de prestigiosas personalidades relacionadas con Lucena.
La noche concluye con la recepción oficial en los Jardines del Palacio de la Dehesa, donde autoridades, cofrades e invitados comparten un momento de convivencia. Para asistir a esta recepción es necesario adquirir entrada anticipada, que suele ponerse a la venta días antes a través de plataformas online.
Sábado anterior al primer domingo de mayo: Ofrenda de Flores
La Ofrenda de Flores constituye uno de los actos más hermosos y multitudinarios de las Fiestas Aracelitanas. Desde las 18:30 horas, en el Paseo de Rojas se organiza una comitiva que recorre el centro hasta la Parroquia de San Mateo para depositar flores a los pies de la Virgen.
Miles de personas participan en este emotivo desfile: representaciones de instituciones, asociaciones, cofradías, peñas, la Aracelitana Mayor y su Corte ataviadas con el tradicional traje típico de lucentina, miembros de la Real Archicofradía, corporación municipal y devotos a título particular. El acompañamiento musical de varias agrupaciones y bandas anima el recorrido, creando una atmósfera festiva y colorida.
Las flores van decorando el presbiterio, las escalinatas y las naves de San Mateo hasta convertir el templo en un auténtico jardín floral que permanece así durante todos los días de fiesta. Este gesto colectivo representa la manifestación más popular de cariño y devoción del pueblo lucentino hacia su patrona.
Primer domingo de mayo: Día grande de la Virgen
El Día de la Virgen de Araceli representa la jornada cumbre de las celebraciones. A medianoche, el Coro de Campanilleros de la Aurora golpea las puertas de San Mateo para saludar cantando coplas tradicionales en honor a la patrona, dando inicio oficial a esta fecha tan especial.
A las doce del mediodía tiene lugar la Solemne Función Religiosa, presidida habitualmente por el Obispo de la Diócesis de Córdoba. Durante esta eucaristía, la Coral Lucentina, acompañada por la orquesta del Conservatorio Profesional de Música «Maestro Chicano Muñoz», interpreta la magistral Misa del Campo Andaluz, obra del compositor local Antonio Villa Álvarez de Sotomayor. Esta composición musical, profundamente emotiva, constituye una de las señas de identidad de las fiestas.
A las 20:00 horas comienza la Procesión de María Santísima de Araceli, el momento más esperado y emocionante de toda la celebración. Treinta y seis santeros, elegidos como privilegio y honor, portan el paso de la patrona por el itinerario tradicional del centro histórico. Miles de hermanos acompañan con velas encendidas, mujeres lucen mantilla española, representaciones cofrades, hermandades filiales, la Corte Aracelitana, autoridades civiles y militares forman parte del cortejo.
Durante todo el recorrido, los lucentinos lanzan pétalos de flores al paso de la Virgen mientras cantan el Himno Aracelitano. A las 23:30 horas, la procesión hace su entrada triunfal en la Plaza Nueva, donde comienza un espectacular espectáculo piromusical que puede superar los 350 kilogramos de fuegos artificiales y durar cerca de media hora. El cielo se ilumina con miles de cohetes, tracas y artificio pirotécnico mientras la imagen es introducida en San Mateo entre el fervor incontenible de los presentes, muchos de ellos con lágrimas de emoción.
Lunes siguiente: Batalla de Flores
El lunes posterior al Día de la Virgen se celebra la tradicional Batalla de Flores, un acto lúdico y colorido en el que la Corte Aracelitana recorre el centro de Lucena montada en carrozas engalanadas, lanzando pétalos de rosas que embellecen calles y plazas. Esta celebración, que cuenta con más de un siglo de historia en la ciudad, aporta un toque festivo y alegre a las jornadas aracelitanas.
Domingo siguiente al primer domingo de mayo: Besamanos
Una semana después de su festividad, tiene lugar el devoto Besamanos de María Santísima de Araceli, durante el cual todos los fieles que lo deseen pueden besar la mano de su patrona en un acto de veneración íntima y personal. Este momento permite a los devotos expresar directamente su amor y agradecimiento a la Virgen.
Primer domingo de junio: Romería de Subida
Las Fiestas Aracelitanas concluyen con la Romería de Subida al Santuario de Aras. La víspera por la noche se celebra una emotiva eucaristía de despedida con la Virgen ya dispuesta en sus andas de plata. A las 07:30 horas del domingo, tras la Misa de Romeros, comienza el regreso de la imagen a su casa serrana.
La procesión, seguida por miles de devotos, caballistas y carrozas bellamente adornadas, recorre los seis kilómetros de ascenso hasta el santuario. En la Primera Cruz se realiza una parada para rezar la Salve antes de continuar hasta la cumbre. Una vez en el Santuario de Aras, la Virgen permanecerá allí hasta la siguiente Romería de Bajada del año venidero, cerrándose así el ciclo anual de las fiestas.
Las grandes celebraciones que definen las Aracelitanas
Más allá del programa oficial, las Fiestas Aracelitanas destacan por una serie de elementos ceremoniales y tradiciones que las hacen únicas:
Los santeros: portadores de una tradición centenaria
Ser santero de la Virgen de Araceli constituye uno de los mayores honores que puede recibir un lucentino. Solo treinta y seis personas, organizadas en cuadrillas, tienen el privilegio de portar a la patrona sobre sus hombros durante la procesión. Cada año se designa un manijero, responsable de dirigir su cuadrilla, coordinar los relevos y asegurar que el paso avance con la dignidad y solemnidad que merece.
La figura del santero requiere preparación física, compromiso y una profunda devoción. Muchos de ellos entrenan durante semanas para estar a la altura de su cometido. La bota de santero, calzado específico para esta función, se ha convertido en un elemento característico de estas fiestas.
El traje típico de lucentina
Durante la Ofrenda de Flores y otros actos, las mujeres lucentinas lucen el traje típico de lucentina, una vestimenta tradicional recuperada en 1991 gracias a la investigación de la Real Archicofradía. Este atuendo, utilizado antiguamente para bailar el fandango de la tierra, consta de una falda con raya lucentina que llega por debajo de la rodilla, adornada con encaje de valencié en el bajo, una chaqueta de terciopelo (tradicionalmente en colores burdeos o verde botella, aunque actualmente se permiten otros tonos), un delantal bordado con el escudo de la Virgen, y como complementos la madroñera (redecilla con bolitas que recoge el pelo), una bolsita limosnera de terciopelo, broche con la imagen de la Virgen, medias de blonda con costura trasera y zapato negro de tacón.
Este traje, junto con la mantilla blanca que se luce en la procesión, aporta un colorido especial y vincula las celebraciones actuales con las tradiciones más arraigadas de Lucena.
Música y cánticos aracelitanos
La música ocupa un lugar central en estas fiestas. El Himno Aracelitano, compuesto en 1948, se canta con fervor durante la procesión y en numerosos momentos de las celebraciones. La Misa del Campo Andaluz, obra maestra de Antonio Villa Álvarez de Sotomayor, representa una de las composiciones litúrgicas más hermosas del patrimonio musical andaluz.
Los Campanilleros de la Aurora, con sus coplas tradicionales, las bandas de música que acompañan los desfiles, los fandangos que suenan durante la procesión y las actuaciones en la Caseta Municipal crean una banda sonora única que envuelve toda la ciudad durante estos días.
Escenarios principales de la celebración
Las Fiestas Aracelitanas se desarrollan principalmente en el casco histórico de Lucena, convirtiendo el centro de la ciudad en un espacio sagrado y festivo. Estos son los lugares emblemáticos:
Parroquia de San Mateo Apóstol
Conocida como la «Catedral de la Subbética», la Iglesia de San Mateo constituye el corazón de las celebraciones. Su imponente arquitectura barroca, especialmente el magnífico Sagrario, sirve de marco incomparable para albergar a la Virgen de Araceli durante su estancia en la ciudad. Es aquí donde se celebran la proclamación de la Aracelitana Mayor, el pregón, la ofrenda de flores, la función religiosa del día grande y donde culmina la procesión.
Plaza Nueva
Este espacio urbano se transforma en el epicentro festivo durante las Aracelitanas. La Plaza Nueva acoge el alumbrado extraordinario, es el punto donde la procesión realiza su entrada más espectacular y donde tiene lugar el impresionante castillo de fuegos artificiales que cierra la noche del domingo. Rodeada de edificios históricos y bares con terrazas, constituye el lugar de encuentro natural de lucentinos y visitantes.
Santuario de la Virgen de Araceli
Situado en la cumbre de la Sierra de Aras, a 863 metros de altitud y a 6 kilómetros al sur de Lucena, el Santuario representa el hogar habitual de la patrona. Desde este privilegiado balcón natural, considerado el centro geográfico de Andalucía, se divisan tierras de cinco provincias andaluzas y más de treinta pueblos.
El santuario actual data de 1600, construido sobre una ermita anterior que marcaba el lugar donde apareció la imagen según la tradición. El camino de subida está jalonado por la Primera Cruz (donde se desbocaron las caballerías en 1562) y las Tres Cruces (donde fue hallada la imagen), que marcan las estaciones de un vía crucis natural. El entorno, entre olivares y paisaje serrano, ofrece vistas espectaculares que hacen de la romería una experiencia tanto espiritual como paisajística.
Recinto ferial y Caseta Municipal
Paralelamente a los actos religiosos, el recinto ferial acoge atracciones, el tradicional Día del Niño con precios especiales, y la Caseta Municipal ofrece actuaciones musicales en directo y espacio para el baile y la convivencia. Este área complementa el carácter festivo de las celebraciones, permitiendo el disfrute lúdico de familias y grupos de amigos.
Particularidades y aspectos distintivos de las Aracelitanas
Las Fiestas Aracelitanas poseen una serie de características que las diferencian de otras celebraciones marianas andaluzas:
La dualidad romera y urbana
Estas fiestas combinan de manera singular el carácter romero (con las dos romerías de bajada y subida que atraviesan un recorrido de naturaleza) con la solemnidad urbana de los actos en el centro histórico. Esta dualidad permite vivir experiencias muy diferentes: desde el contacto con el paisaje serrano y el ambiente campestre hasta la pompa ceremonial de procesiones y actos litúrgicos en el marco arquitectónico barroco de Lucena.
La participación del pueblo
Las Aracelitanas destacan por el altísimo grado de participación popular. No se trata de fiestas contempladas desde fuera, sino vividas desde dentro por la inmensa mayoría de la población. Miles de lucentinos suben a Aras en las romerías, participan en la ofrenda de flores, portan la Virgen durante la procesión o simplemente acompañan cada acto con su presencia fervorosa. Esta implicación masiva genera una atmósfera única de comunidad unida en torno a su patrona.
El regreso de los ausentes
Un fenómeno característico de estas fiestas es el retorno de lucentinos ausentes que, viviendo en otras ciudades de España o incluso del extranjero, regresan especialmente para vivir las Aracelitanas. Este encuentro anual refuerza los lazos familiares y sociales, convirtiendo las fiestas en un punto de reunión generacional que mantiene viva la identidad lucentina.
Las hermandades filiales
La devoción a la Virgen de Araceli ha trascendido los límites de Lucena, existiendo hermandades filiales en ciudades como Écija, Córdoba, Málaga, Sevilla, Madrid, Tarragona y Castellón de la Plana. Representantes de estas hermandades acuden cada año a las fiestas, demostrando cómo la devoción aracelitana se ha extendido por toda la geografía española.
Declaración de Interés Turístico Nacional
El reconocimiento como Bien de Interés Turístico Nacional respalda oficialmente la relevancia cultural, histórica y turística de estas celebraciones, situándolas entre las festividades más importantes de Andalucía y atrayendo cada año a miles de visitantes de toda España y del extranjero.
Recomendaciones prácticas para el visitante
Cómo llegar a Lucena
En coche: Lucena se encuentra estratégicamente situada en la provincia de Córdoba. Desde Córdoba capital se accede por la N-331 en dirección a Málaga (75 km). Desde Málaga, igualmente por la N-331 hacia el norte (90 km). Desde Sevilla, a través de la autovía A-92 hasta Estepa, continuando por la C-338 hasta Lucena (125 km). Desde Granada, por la A-92 hasta Antequera y luego N-331 (120 km).
En autobús: Varias compañías conectan Lucena con las principales ciudades andaluzas. Las líneas regulares desde Córdoba, Málaga, Sevilla y Granada tienen frecuencias diarias, aumentadas durante las fechas de las fiestas.
En tren: Aunque Lucena no dispone de estación de tren, las estaciones más cercanas son Puente Genil (30 km) y Antequera-Santa Ana (50 km), ambas conectadas con Lucena mediante autobuses.
Dónde alojarse
Es fundamental reservar alojamiento con antelación, especialmente para el fin de semana del primer domingo de mayo, cuando la ocupación hotelera alcanza el 100%. Lucena cuenta con hoteles de diferentes categorías, hostales, pensiones y apartamentos turísticos. Muchos visitantes optan por alojarse en localidades cercanas como Cabra, Baena, Priego de Córdoba o incluso Antequera, aprovechando para conocer la comarca de la Subbética.
Para quienes deseen vivir la experiencia completa de las romerías, algunos lucentinos acogen en sus casas a familiares y amigos, generando un ambiente de hospitalidad típicamente andaluz.
Transporte durante las fiestas
Durante los días centrales, el centro histórico está cortado al tráfico, especialmente en torno a la Plaza Nueva y San Mateo. Se recomienda aparcar en zonas habilitadas en la periferia del casco antiguo y desplazarse a pie. Para las romerías al Santuario de Aras, existe una carretera asfaltada de 6 km que permite el acceso en vehículo particular, aunque el aparcamiento es limitado y conviene llegar temprano. Muchos devotos realizan el recorrido a pie, tanto en la bajada como en la subida.
Vestimenta recomendada
Para la procesión del domingo por la noche, muchas mujeres visten de mantilla española o el traje típico de lucentina, aunque no es obligatorio. Los hombres suelen vestir traje oscuro o elegante. Para las romerías, es imprescindible calzado cómodo apropiado para caminar por senderos, ropa de abrigo por capas (las mañanas en la sierra pueden ser frescas), protección solar, gorra y agua.
En mayo, las temperaturas en Lucena son agradables, oscilando entre los 12-15°C por la noche y los 22-26°C durante el día, aunque puede haber variaciones.
Gastronomía lucentina
Aprovechar las Fiestas Aracelitanas para disfrutar de la gastronomía local es imprescindible. Entre los platos más característicos destacan los bolos lucentinos (masa frita típica), las naranjas «picás» con bacalao (ensalada de naranja con bacalao desalado), las albóndigas de boquerones, el salmorejo cordobés, las papas en ajopollo, el chomino y la roña de habicholones.
En repostería, los pestiños de pellizco son el dulce más emblemático de Lucena, junto con las sopaipas, los mostachones y la recuperada tradición de dulces sefardíes que recuerdan el pasado judío de la ciudad conocida como «La Perla de Sefarad».
Lucena presume de sus vinos con Denominación de Origen Montilla-Moriles y de su aceite de oliva virgen extra con Denominación de Origen Lucena. Bodegas históricas como El Alfolí o Torres-Burgos ofrecen visitas y degustaciones. Los bares y restaurantes del centro histórico se llenan durante las fiestas, siendo recomendable reservar mesa, especialmente para el domingo.
Consejos adicionales
- La procesión del domingo por la noche puede extenderse hasta pasada la medianoche. Conviene llegar con antelación para encontrar buen sitio en la Plaza Nueva y disfrutar del espectáculo de fuegos.
- Para la Romería de Bajada del penúltimo domingo de abril, muchos devotos suben desde Lucena a pie hasta el Santuario de madrugada. El ambiente es festivo y el amanecer en la sierra espectacular.
- Las entradas para la recepción tras el pregón del viernes se agotan rápidamente. Si deseas asistir, estate atento a la fecha de puesta a la venta.
- El alumbrado extraordinario crea una atmósfera mágica en el centro histórico durante todas las noches de fiesta. Pasear por las calles iluminadas es un espectáculo en sí mismo.
- Respeta en todo momento el carácter religioso de las celebraciones. Aunque hay momentos lúdicos, la devoción de los lucentinos hacia su patrona es profunda y sincera.
- Si tienes oportunidad, visita la Casa Museo de la Virgen de Araceli, donde se conserva importante patrimonio cofrade relacionado con la patrona.
Información sobre las Fiestas Aracelitanas
¿Cuándo se celebran las Fiestas Aracelitanas?
Las festividades centrales tienen lugar siempre en torno al primer domingo de mayo, que es el Día de la Virgen de Araceli. Los actos principales se concentran desde el viernes previo hasta el domingo, aunque el ciclo completo abarca desde el penúltimo domingo de abril (Romería de Bajada) hasta el primer domingo de junio (Romería de Subida).
¿Cuánto dura el programa de fiestas?
Aunque el ciclo completo se extiende más de un mes, los días grandes son tres: viernes (pregón e inauguración), sábado (Ofrenda de Flores) y domingo (procesión). A estos se suman las dos romerías (bajada y subida) que enmarcan las celebraciones.
¿Es necesario ser cofrade para participar?
No es necesario. Cualquier persona puede asistir a todos los actos públicos: romerías, ofrenda de flores, procesión, función religiosa y demás celebraciones. La participación está abierta a toda la ciudadanía y a los visitantes.
¿Se puede subir al Santuario de Aras en cualquier momento?
Sí, el Santuario permanece abierto durante todo el año, salvo en el período que va desde la Romería de Bajada hasta la Romería de Subida, cuando la Virgen se encuentra en Lucena. La carretera de acceso está asfaltada y el entorno ofrece magníficas vistas y zonas para picnic.
¿Hay actividades para niños durante las fiestas?
Sí, el recinto ferial cuenta con atracciones infantiles y se celebra el Día del Niño con precios especiales. Además, las romerías, la ofrenda de flores y el espectáculo de fuegos son experiencias que los más pequeños suelen disfrutar enormemente.
¿Dónde puedo comprar el traje típico de lucentina?
En Lucena existen comercios especializados en confección de trajes regionales y complementos. También se pueden alquilar para ocasiones especiales. La Real Archicofradía de la Virgen de Araceli puede proporcionar información sobre talleres y proveedores recomendados.
Enlaces de interés y contacto
- Ayuntamiento de Lucena: www.aytolucena.es – Información oficial sobre las fiestas, programa actualizado, cambios de última hora y servicios municipales.
- Real Archicofradía de María Santísima de Araceli: www.virgendelaraceli.com – Historia, patrimonio, horarios de apertura del santuario y detalles sobre actos religiosos.
- Turismo de Lucena: www.turismodelucena.com – Guías turísticas, alojamientos, restaurantes, rutas y agenda cultural.
- Diputación de Córdoba – Turismo: www.cordobaturismo.es – Información sobre la provincia, comarca de la Subbética y recursos turísticos.
- Andalucía.org: www.andalucia.org – Portal oficial de turismo de Andalucía con información sobre fiestas de interés turístico.
Las Fiestas Aracelitanas de Lucena representan una oportunidad única para vivir una de las expresiones más auténticas de la religiosidad popular andaluza. La combinación de fervor devocional, tradición secular, participación masiva del pueblo, belleza artística y patrimonio cultural convierten estas celebraciones en una experiencia inolvidable que conecta pasado, presente y futuro en torno a la figura de María Santísima de Araceli, madre espiritual de todos los lucentinos y reina indiscutible del Campo Andaluz.
Cartel Fiestas Aracelitanas en Lucena 2025
Programa Fiestas Aracelitanas en Lucena 2025