Fiestas celtíberas de Segeda
Los Idus y La Vulcanalia, Viaje al Corazón Prerromano
En el corazón de la Comunidad de Calatayud, en la provincia de Zaragoza, se encuentra Mara, una pequeña localidad que dos veces al año se convierte en escenario de una de las recreaciones históricas más espectaculares de España. Las Fiestas Celtíberas de Mara, conocidas como «Los Idus de Marzo» y «La Vulcanalia», transportan a visitantes y habitantes a más de 2.000 años atrás, cuando esta tierra era habitada por los belos, uno de los pueblos celtíberos más importantes de la península ibérica.
Segeda fue una de las ciudades celtíberas más relevantes del territorio, cuya resistencia frente a Roma marcó un punto de inflexión en la historia universal: el cambio del calendario que provocó que el año comenzara el 1 de enero en lugar del 15 de marzo. Hoy, Mara mantiene viva esa memoria a través de dos fiestas declaradas de Interés Turístico de Aragón que van mucho más allá del mero entretenimiento: son un ejercicio de memoria histórica, una reivindicación cultural y una oportunidad única para comprender cómo vivían, luchaban y celebraban nuestros antepasados prerromanos.
Durante estas jornadas, las calles de Mara se transforman completamente. Los vecinos se visten con túnicas y vestimentas de época, se recrean campamentos militares celtíberos, se practican oficios ancestrales, se celebran mercados artesanales y se representan combates y ceremonias que permiten a los asistentes sumergirse por completo en la cultura de los belos. El aroma de la comida cocinada a la manera tradicional, el sonido de las carnyx (trompetas de guerra celtas) y el espectáculo de los guerreros entrenando convierten a Mara en un auténtico portal al pasado.
Estas fiestas no solo atraen a curiosos y aficionados a la historia, sino también a especialistas, grupos de recreación histórica de toda Europa y familias que buscan una experiencia educativa y diferente. La combinación de rigor histórico y espectáculo, junto con la belleza del entorno natural aragonés y la hospitalidad de los habitantes de Mara, hacen de esta celebración un evento imprescindible para cualquier amante de la historia y las tradiciones ancestrales.
Raíces Históricas: Segeda y los Belos
Para comprender la importancia de estas fiestas, es fundamental conocer qué fue Segeda y quiénes eran los belos. Los belos constituían uno de los principales pueblos celtíberos que habitaron el valle del Jalón y zonas circundantes durante la Edad del Hierro. Segeda, situada en los términos actuales de Mara y Belmonte de Gracián, fue su capital y una de las ciudades más poderosas de la Celtiberia.
La historia de Segeda alcanza su momento más dramático en el año 154 a.C., cuando la ciudad decidió ampliar sus murallas desafiando los tratados impuestos por Roma. Esta acción provocó que el Senado romano declarara la guerra a Segeda, dando inicio a la Segunda Guerra Celtibérica, un conflicto que cambiaría el calendario romano para siempre. Para poder iniciar la campaña militar cuanto antes, los romanos adelantaron la toma de posesión de los cónsules del 15 de marzo (los Idus de Marzo) al 1 de enero, estableciendo así el inicio del año que todavía hoy mantenemos en todo el mundo.
Ante la llegada del ejército romano comandado por el cónsul Quinto Fulvio Nobilior con 30.000 hombres, los habitantes de Segeda, que no habían completado sus fortificaciones, decidieron evacuar la ciudad y refugiarse junto a los arévacos en Numancia. El 23 de agosto de 153 a.C., día consagrado al dios Vulcano, en las inmediaciones de la ciudad abandonada, tuvo lugar una batalla en la que los celtíberos, comandados por el líder belo Caro de Segeda, infligieron una severa derrota a las legiones romanas, causando la muerte de 6.000 soldados enemigos. La derrota fue tan humillante que el 23 de agosto fue considerado desde entonces «día nefasto» por los romanos, y ningún general volvería a combatir voluntariamente en esa fecha.
Aunque finalmente Roma conquistaría la región, la resistencia de Segeda y de los belos dejó una huella imborrable en la historia. Los hallazgos arqueológicos en el yacimiento de Segeda, que comenzaron a excavarse sistemáticamente en 2001, han revelado una ciudad planificada, con calles empedradas, casas de adobe sobre zócalos de piedra, talleres metalúrgicos y una complejidad urbana que desmonta los estereotipos sobre los pueblos prerromanos.
Las Fiestas Celtíberas de Mara nacieron precisamente del deseo de dar a conocer este legado histórico excepcional. «La Vulcanalia» se celebra desde 2002 y «Los Idus de Marzo» desde 2003. Desde su primera edición, han buscado combinar la divulgación científica con la recreación viva de la cultura celtíbera, convirtiendo a Mara en un referente europeo de las fiestas de recreación histórica de la Edad del Hierro. En 2010 fueron declaradas Fiesta de Interés Turístico de Aragón.
Dos Celebraciones, Dos Momentos Históricos
Las Fiestas Celtíberas de Mara se estructuran en dos celebraciones anuales independientes, cada una conmemorando un acontecimiento histórico diferente pero complementario.
Los Idus de Marzo: La Despedida del Año Celtíbero
Los Idus de Marzo se celebran el sábado más próximo al 15 de marzo. Esta fecha conmemora el momento en que el Senado romano declaró la guerra a Segeda en el año 154 a.C., lo que provocó el cambio del calendario que trasladó el inicio del año del 15 de marzo al 1 de enero.
Durante esta jornada, Mara recrea el final del año celtíbero y la despedida del invierno. Los actos tienen un marcado carácter ritual y simbólico, centrado en agradecer al Sol por el final de la época oscura y la llegada inminente de la primavera. El evento principal es la ceremonia solar que se celebra en el propio yacimiento de Segeda, en una zona identificada como antiguo santuario relacionado con el culto solar. Los participantes, vestidos de época, realizan un ritual de agradecimiento a la naturaleza por las buenas cosechas venideras.
La jornada incluye un mercado celtíbero-romano donde se puede cambiar dinero por monedas celtíberas reproducidas históricamente, talleres de artesanía (cerámica, orfebrería, troquelado de monedas), actividades infantiles, degustación del plato tradicional de lentejas con borrajas (comida documentada en la época), representación teatral sobre la declaración de guerra de Roma a Segeda, música celta en vivo y, como colofón, el encendido de una gran hoguera donde arde la figura de un gigante que representa al Dios Sol y el Árbol de los Deseos, donde los visitantes han colgado previamente sus peticiones.
La Vulcanalia: La Victoria Celtíbera
La Vulcanalia se celebra el sábado más próximo al 23 de agosto, fecha que conmemora la batalla del año 153 a.C. en la que los guerreros celtíberos de Segeda y Numancia, bajo el mando de Caro de Segeda, derrotaron al ejército consular romano comandado por Nobilior.
Esta celebración tiene un carácter más guerrero y festivo. Los actos centrales son las exhibiciones de combate y la recreación de la batalla, donde grupos especializados en recreación histórica muestran las tácticas militares celtíberas, el uso de armas de la época y las formaciones de combate que permitieron a los belos vencer a las legiones romanas.
El mercado celtíbero funciona durante toda la jornada, complementado con actividades deportivas y de habilidad relacionadas con la cultura guerrera: tiro con arco, lanzamiento de jabalinas y otros juegos tradicionales. Se organiza un concurso de cocina celtíbera con una norma estricta: no pueden utilizarse ingredientes procedentes de América (patatas, tomates, pimientos, maíz), solo productos disponibles en la Península Ibérica antes de la llegada de Colón.
La representación teatral de La Vulcanalia recrea los momentos previos a la batalla, con las deliberaciones de los líderes celtíberos, la marcha del ejército romano y el desarrollo del combate. La jornada concluye con música, danza y un banquete donde los asistentes comparten vino y comida tradicional junto a las brasas.
Programa Detallado de Actividades
Aunque cada edición puede presentar variaciones en el programa concreto, la estructura general de ambas fiestas suele mantenerse. A continuación se detallan las actividades habituales:
| Fiesta | Horario | Actividades |
|---|---|---|
| Los Idus de Marzo (sábado próximo al 15 de marzo) |
Mañana | Apertura del mercado celtíbero-romano. Talleres de artesanía: cerámica, escritura celtíbera, orfebrería, cestería. Cambio de euros por monedas celtíberas. Actividades infantiles y juegos tradicionales. Visita guiada al yacimiento arqueológico de Segeda. |
| Mediodía | Degustación popular de lentejas con borrajas. Actuaciones de grupos de música celta. Demostraciones de oficios antiguos. | |
| Tarde | Representación teatral «La Declaración de Guerra de Roma a Segeda». Ceremonia ritual de bienvenida a la primavera en el santuario solar del yacimiento. Agradecimiento al Sol y a la madre naturaleza. | |
| Noche | Encendido de la gran hoguera. Quema del gigante del Dios Sol y del Árbol de los Deseos. Música y danza tradicional alrededor del fuego. Convivencia con vino y productos a la brasa. | |
| La Vulcanalia (sábado próximo al 23 de agosto) |
Mañana | Apertura del mercado celtíbero. Talleres de artesanía y oficios tradicionales. Actividades infantiles: tiro con arco, lanzamiento de lanza, juegos celtíberos. Exhibiciones de armamento y vestimenta celtíbera. |
| Mediodía | Concurso de cocina celtíbera (sin productos americanos). Degustación de platos tradicionales. Actuaciones musicales. | |
| Tarde | Representación teatral de la Batalla de Vulcano. Recreación del combate entre celtíberos y romanos. Exhibición de tácticas militares y formaciones de combate. Demostraciones de lucha con armas de época. | |
| Noche | Banquete celtíbero. Música celta en directo. Danzas tradicionales. Hoguera y convivencia nocturna. |
Ambas fiestas incluyen de forma continua la posibilidad de recorrer los campamentos de los grupos de recreación histórica, conversar con los participantes ataviados con vestimentas de época, comprar en el mercado celtíbero productos artesanales y réplicas históricas, y participar en los diversos talleres y actividades programadas.
Experiencias Imprescindibles en las Fiestas
Asistir a las Fiestas Celtíberas de Mara implica sumergirse en una serie de experiencias únicas que difícilmente se pueden vivir en otro lugar de España con tal grado de autenticidad y cuidado por el detalle histórico.
La visita al yacimiento arqueológico de Segeda constituye uno de los puntos álgidos de las jornadas. Acompañados por arqueólogos que han trabajado en las excavaciones, los visitantes recorren las ruinas de la antigua ciudad celtíbera, observando las estructuras de las viviendas, los talleres metalúrgicos y las murallas inacabadas que provocaron la guerra con Roma. Estas visitas guiadas permiten comprender sobre el terreno la magnitud de Segeda y la sofisticación de su urbanismo, alejando definitivamente la imagen de los celtíberos como pueblos primitivos o desorganizados.
Las exhibiciones de combate ofrecen un espectáculo impresionante. Grupos especializados en recreación histórica, vestidos y armados según las descripciones de las fuentes clásicas y los hallazgos arqueológicos, muestran las técnicas de lucha celtíberas, sus formaciones de combate y el uso de armas características como la falcata, el soliferreum (lanza totalmente de hierro) y el caetra (pequeño escudo circular). Los combates recreados permiten comprender por qué los guerreros celtíberos eran tan temidos por Roma, capaces de infligir duras derrotas a las legiones en terreno favorable.
Los talleres de artesanía y oficios antiguos resultan especialmente atractivos para quienes desean experimentar de primera mano cómo se trabajaba en la Edad del Hierro. Herreros golpean el metal al rojo vivo para forjar herramientas y armas, ceramistas modelan vasijas con las técnicas tradicionales, orfebres trabajan el bronce y la plata, tejedores muestran el uso de telares verticales, y expertos en escritura enseñan el alfabeto celtíbero. Muchos de estos talleres permiten la participación activa de los visitantes, especialmente de los niños, que pueden probar a hilar lana, modelar arcilla o escribir su nombre en caracteres celtíberos.
El mercado celtíbero transporta literalmente a otra época. Los comerciantes, vestidos de época, ofrecen productos elaborados con métodos tradicionales: pan cocido en hornos de adobe, quesos artesanales, cerveza fabricada según recetas antiguas, miel sin procesar, réplicas de joyas celtíberas en bronce y plata, tejidos de lana teñidos con tintes naturales, cerámica decorada con motivos geométricos característicos, y réplicas de armas y utensilios cotidianos. El intercambio se realiza tanto en euros como mediante el uso de monedas celtíberas reproducidas, que se pueden cambiar en el punto de información, añadiendo un elemento lúdico y educativo a las compras.
Las representaciones teatrales sobre episodios históricos ponen voz y rostro a los personajes. El grupo Segedatro y otros actores recrean las asambleas tribales donde se decidió desafiar a Roma, los discursos de Caro ante sus guerreros, los momentos dramáticos de la evacuación de la ciudad y el desarrollo de la batalla de Vulcano. Estas representaciones, realizadas al aire libre y con el paisaje aragonés como telón de fondo, emocionan tanto por su contenido como por su puesta en escena.
Las ceremonias rituales añaden un componente místico y sobrecogedor a las fiestas. El ritual solar de Los Idus, celebrado en el antiguo santuario del yacimiento, recrea ceremonias de agradecimiento a las divinidades relacionadas con el Sol y la naturaleza. Aunque su base histórica exacta es difusa (la religión celtíbera es aún poco conocida), estas ceremonias buscan transmitir la espiritualidad y el profundo respeto por la naturaleza característicos de los pueblos celtas. La quema del gigante del Dios Sol y del Árbol de los Deseos constituye un momento de gran emotividad.
La gastronomía histórica permite degustar cómo se alimentaban nuestros antepasados. Las lentejas con borrajas de Los Idus, el concurso de cocina celtíbera de La Vulcanalia sin productos americanos, y los banquetes nocturnos donde se comparten carnes asadas, gachas de cereales, panes de diversos tipos, quesos y frutas, todo ello acompañado de cerveza artesanal o vino, ofrecen una experiencia gastronómica única que muestra que la cocina prerromana era variada y sofisticada.
El Escenario: Mara y su Entorno Natural
Mara es una pequeña localidad de poco más de 200 habitantes situada en la comarca de Calatayud, en la provincia de Zaragoza. Su emplazamiento, en las estribaciones del Sistema Ibérico y próximo al valle del río Jalón, ofrece paisajes de extraordinaria belleza que contribuyen a crear la atmósfera perfecta para las fiestas celtíberas.
El núcleo urbano de Mara conserva el encanto de los pueblos aragoneses tradicionales, con casas de piedra y yeso (material ya utilizado por los celtíberos según evidencias arqueológicas), calles estrechas y una arquitectura que ha sabido preservar su carácter histórico. La iglesia de San Andrés destaca por su bella torre mudéjar decorada con rombos y arcos doblados, y por su interior barroco. Del antiguo castillo medieval solo resta un largo muro de tapial y piedras. Durante las fiestas, el pueblo se engalana con estandartes y decoración de temática celtíbera.
El yacimiento arqueológico de Segeda se encuentra a pocos kilómetros del casco urbano, en un paraje natural de gran belleza. Los visitantes pueden acceder siguiendo una ruta señalizada que atraviesa campos de cereal, monte bajo mediterráneo y zonas de encinar. El paisaje, prácticamente inalterado desde la época celtíbera, ayuda a imaginar cómo era la vida en estos territorios hace más de dos milenios. El yacimiento cuenta con un área de interpretación y paneles explicativos que facilitan la comprensión de las estructuras visibles.
Los alrededores de Mara ofrecen múltiples posibilidades para completar la visita. La comarca de Calatayud es rica en patrimonio histórico, con yacimientos romanos, castillos medievales y, especialmente, arquitectura mudéjar. Las iglesias mudéjares de Belmonte de Gracián, Tobed y Ateca, muy próximas a Mara, son espectaculares ejemplos de este arte declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La capital comarcal, Calatayud, se encuentra a apenas 20 kilómetros y cuenta con un impresionante conjunto monumental mudéjar y un importante patrimonio romano.
Mara también posee elementos patrimoniales destacables como la fuente de hierro de cuatro caños de la factoría Averly (1887), similar a otras fuentes de la comarca, rodeada de plátanos que proporcionan sombra y frescor. La plaza del pueblo está presidida por el ayuntamiento, con una amplia fachada de cuatro grandes arcos de medio punto de ladrillo sustentados por pilastras de piedra.
El clima varía según la época de la fiesta. En marzo, las temperaturas suelen ser suaves pero variables, con posibilidad de frío por la mañana y la noche, y días agradables a mediodía. En agosto, el clima es caluroso y seco, característico del interior peninsular, con temperaturas diurnas que pueden superar los 30 grados, mientras que las noches son agradablemente frescas.
Aspectos Únicos y Elementos Distintivos
Las Fiestas Celtíberas de Mara poseen características que las distinguen de otras recreaciones históricas y las convierten en una experiencia verdaderamente singular dentro del panorama festivo español.
El rigor histórico y científico es probablemente el elemento más destacado. Estas fiestas no son una fantasía genérica sobre los celtas, sino una recreación fundamentada en décadas de investigación arqueológica seria. El equipo de arqueólogos de la Universidad de Zaragoza que excava Segeda colabora estrechamente con la organización, asegurando que las recreaciones, los talleres y las explicaciones se ajusten a los conocimientos actuales sobre los belos y su cultura. Esta base científica hace que las fiestas sean valoradas no solo como entretenimiento, sino como una herramienta educativa de primer orden.
La dualidad de las celebraciones es única en España. Mientras muchas localidades celebran una única fiesta histórica al año, Mara mantiene dos eventos diferenciados que permiten conocer dos momentos cruciales de la historia de Segeda. Los Idus tienen un carácter más ritual y simbólico, centrado en la relación de los celtíberos con el Sol y los ciclos naturales. La Vulcanalia tiene un carácter más guerrero y festivo, centrado en la victoria militar. Esta complementariedad ofrece una visión más completa y matizada de la cultura celtíbera.
El impacto histórico universal de los acontecimientos que se conmemoran es extraordinario. No muchas fiestas locales pueden presumir de celebrar eventos que cambiaron la historia mundial. El hecho de que Segeda provocara el cambio del calendario que todo el planeta sigue utilizando 2.000 años después convierte a estas fiestas en algo más que una celebración local: son una reivindicación del papel de Hispania en la historia de Occidente.
La implicación de toda la comunidad local es otro factor clave. En Mara, las fiestas celtíberas no son un evento organizado por una empresa externa, sino una celebración en la que participa activamente gran parte de la población. Vecinos de todas las edades se visten de época, colaboran en la organización, preparan comidas tradicionales, actúan en las representaciones y acogen a los visitantes con hospitalidad aragonesa. Este carácter comunitario y auténtico se percibe en cada detalle.
La presencia de grupos de recreación histórica de prestigio internacional eleva el nivel de las fiestas. Grupos especializados de España y otros países europeos acuden a Mara con sus equipamientos históricos meticulosamente recreados, basados en hallazgos arqueológicos y fuentes escritas. Estos grupos no solo ofrecen exhibiciones espectaculares, sino que también imparten talleres, charlas y permiten a los visitantes conocer de cerca el fascinante mundo de la recreación histórica rigurosa.
El enfoque educativo, especialmente hacia el público infantil, merece mención especial. Las fiestas incluyen numerosas actividades diseñadas específicamente para niños y jóvenes: talleres de arqueología experimental, aprendizaje de la escritura celtíbera, fabricación de réplicas, práctica con arcos y lanzas, juegos tradicionales y búsquedas del tesoro. Esta dimensión pedagógica convierte la visita en una experiencia familiar educativa de gran valor, permitiendo que las nuevas generaciones conozcan y valoren su patrimonio histórico.
La autenticidad gastronómica va más allá de servir comida con aspecto antiguo. Se han realizado investigaciones sobre la dieta celtíbera basándose en análisis arqueobotánicos de semillas y restos orgánicos encontrados en Segeda. Las lentejas con borrajas, plato tradicional aragonés, están documentadas como alimento consumido en época celtíbera. El concurso de cocina sin productos americanos obliga a los participantes a pensar creativamente dentro de las limitaciones históricas reales, ofreciendo resultados sorprendentes que muestran la riqueza de la cocina prerromana.
Finalmente, el reconocimiento oficial como Fiesta de Interés Turístico de Aragón desde 2010 avala la calidad, originalidad y valor cultural de estas celebraciones. Este reconocimiento implica que las fiestas han demostrado su arraigo popular, su singularidad respecto a otras celebraciones y su contribución a la difusión del patrimonio cultural aragonés.
Información Práctica para los Asistentes
Cómo llegar: Mara se encuentra a unos 115 kilómetros de Zaragoza capital. En coche, se accede por la A-2 (autovía Madrid-Zaragoza) hasta la salida de Calatayud, desde donde se toma la N-234 en dirección Soria y posteriormente la carretera local Z-V-6011 hasta Mara. El trayecto desde Zaragoza dura aproximadamente una hora y quince minutos. Desde otras ciudades como Madrid (230 km), Soria (90 km) o Teruel (140 km) también es perfectamente accesible por carretera. No hay conexión directa en transporte público, aunque se puede llegar en autobús o tren hasta Calatayud y desde allí tomar un taxi (unos 15 minutos).
Dónde alojarse: Mara es un pueblo pequeño con capacidad de alojamiento limitada. Sin embargo, durante las fiestas se habilitan alojamientos rurales y casas particulares que ofrecen habitaciones. Es imprescindible reservar con mucha antelación. La alternativa más cómoda es alojarse en Calatayud, que cuenta con hoteles de diferentes categorías, hostales y apartamentos turísticos a apenas 20 kilómetros. Otras opciones cercanas incluyen Alhama de Aragón (conocida por sus balnearios termales), Ateca o Belmonte de Gracián, que ofrecen casas rurales. Algunos visitantes optan por pernoctar en autocaravana o tiendas de campaña si la organización habilita zonas para ello.
Qué llevar según la época: Para Los Idus de Marzo (mediados de marzo), lleva ropa por capas: puede hacer frío por la mañana y la noche, pero ser agradable a mediodía. Chaqueta o jersey imprescindibles. Calzado cómodo y resistente para caminar por el yacimiento. Para La Vulcanalia (finales de agosto), ropa ligera y transpirable, sombrero, gafas de sol y protección solar de alta graduación por el fuerte sol veraniego. Para ambas épocas: botella de agua reutilizable, algo de abrigo para la noche, cámara de fotos y dinero en efectivo. Si tienes vestimenta de inspiración celta o medieval, puedes llevarla para integrarte en el ambiente, aunque no es obligatorio.
Gastronomía local: Además de la comida celtíbera que se sirve durante las fiestas, la comarca de Calatayud ofrece una gastronomía tradicional aragonesa de gran calidad. Merece la pena probar el ternasco asado, las migas aragonesas, el bacalao ajoarriero, las borraja y cardo en temporada, y los dulces tradicionales como las adoquines y frutas de Aragón. La zona también produce vinos con Denominación de Origen Calatayud, especialmente tintos de garnacha de excelente calidad que acompañan perfectamente las comidas.
Accesibilidad: El yacimiento arqueológico presenta algunas dificultades de acceso para personas con movilidad reducida debido al terreno natural sin asfaltar, aunque se puede acceder en vehículo hasta proximidades. El núcleo urbano de Mara y las zonas donde se desarrollan mercados y talleres tienen mejor accesibilidad. Se recomienda contactar previamente con la organización para recibir información específica.
Normas de comportamiento: Respetar el yacimiento arqueológico es fundamental: no tocar ni llevarse ningún resto, no salirse de los caminos marcados. En el mercado y talleres, seguir las indicaciones de los artesanos y recreadores. Durante las exhibiciones de combate, mantener las distancias de seguridad señalizadas. Si tomas fotografías de personas vestidas de época, pedir permiso previamente. El yacimiento y las áreas naturales están protegidos: no se permite hacer fuego fuera de las zonas habilitadas, dejar basura o alterar el entorno.
Coste: La entrada general a las fiestas tiene un precio muy asequible (habitualmente entre 3-5 euros) que da acceso a la mayoría de actividades: mercado, talleres, exhibiciones, visitas guiadas, representaciones teatrales y ceremonias. Los banquetes nocturnos y algunas comidas especiales tienen un coste adicional y requieren reserva previa. El mercado celtíbero permite compras según el presupuesto de cada uno. Conviene consultar el programa publicado cada año en la web del Ayuntamiento o en redes sociales para planificar el presupuesto.
Recomendaciones adicionales: Llega con tiempo si quieres participar en los talleres más populares, ya que las plazas pueden ser limitadas. Para la ceremonia solar de Los Idus y la batalla de La Vulcanalia, procura estar en el yacimiento con antelación para conseguir buen sitio. Aprovecha para hablar con los miembros de los grupos de recreación histórica: suelen estar encantados de explicar sus investigaciones y el trabajo de reconstrucción histórica. Si visitas en familia, consulta el programa de actividades infantiles y organiza el día en torno a ellas para que los niños disfruten al máximo.
Dudas Habituales sobre las Fiestas Celtíberas
¿Cuándo se celebran exactamente Los Idus de Marzo y La Vulcanalia?
Los Idus de Marzo se celebran el sábado más próximo al 15 de marzo, mientras que La Vulcanalia tiene lugar el sábado más próximo al 23 de agosto. Las fechas exactas varían ligeramente cada año según el calendario. Se recomienda consultar la web del Ayuntamiento de Mara o las redes sociales oficiales de las fiestas a partir de enero (para Los Idus) y junio (para La Vulcanalia) para conocer las fechas concretas de cada edición.
¿Puedo asistir solo a una de las dos fiestas o es mejor ir a ambas?
Cada fiesta es independiente y ofrece una experiencia completa. Si solo puedes asistir a una, disfrutarás igualmente. Sin embargo, quien conoce ambas celebraciones obtiene una visión más completa de la historia de Segeda y de la cultura celtíbera, ya que cada una tiene su propio carácter: Los Idus son más rituales y simbólicos, mientras que La Vulcanalia es más guerrera y festiva.
¿Es una fiesta solo para expertos en historia o aficionados a la recreación?
En absoluto. Aunque atrae a muchos especialistas y grupos de recreación histórica, las fiestas están diseñadas para todo tipo de público. Las familias con niños encuentran numerosas actividades adaptadas, los aficionados a la historia disfrutan de las visitas y conferencias, y cualquier persona interesada en vivir una experiencia diferente es bienvenida. No se requiere ningún conocimiento previo para disfrutar plenamente.
¿Puedo ir vestido con ropa de época aunque no pertenezca a ningún grupo de recreación?
Sí, está bien visto y se anima a los visitantes a vestirse de época si lo desean. No obstante, no es obligatorio. Muchas familias preparan túnicas sencillas o se inspiran en el vestuario celtíbero para participar del ambiente festivo. Lo importante es el respeto y el disfrute de la experiencia histórica.
¿Hay actividades específicas para niños?
Sí, hay una amplia programación para el público infantil: talleres de arqueología experimental, aprendizaje de escritura celtíbera, manualidades, tiro con arco y lanzamiento de lanzas (supervisado), juegos tradicionales, cuentacuentos sobre leyendas celtíberas y búsquedas del tesoro. Los niños suelen disfrutar enormemente, combinando aprendizaje y diversión.
¿Se puede visitar el yacimiento arqueológico de Segeda fuera de las fechas de las fiestas?
Sí, el yacimiento se puede visitar durante todo el año, aunque es recomendable concertar visitas guiadas con antelación contactando con el Ayuntamiento de Mara, el centro de interpretación o a través de la web oficial. Las excavaciones arqueológicas se realizan en campañas de verano, generalmente en julio, por lo que visitar en esos meses puede ofrecer la oportunidad de ver a los arqueólogos trabajando y conocer los últimos hallazgos.
Recursos y Enlaces de Utilidad
- Ayuntamiento de Mara – Información oficial del municipio
- Segeda – Web oficial del yacimiento arqueológico
- Comarca de Calatayud – Turismo y servicios
- Diputación Provincial de Zaragoza – Cultura y patrimonio
- Turismo de Aragón – Guía oficial de la comunidad autónoma