Moros y Cristianos en Guardamar del Segura
Historia, tradición y fuego junto al mar
Cada verano, Guardamar del Segura se convierte en uno de los escenarios festeros más singulares de toda la provincia de Alicante. Durante aproximadamente diez días de la segunda quincena de julio, este municipio costero de la Vega Baja del Segura se llena de pólvora, músicas festeras, trajes deslumbrantes y representaciones teatrales que tienen un sabor propio e inconfundible. Las Fiestas Patronales de Moros y Cristianos en honor a Sant Jaume no son una réplica de las celebraciones vecinas: son una fiesta con identidad propia, con actos exclusivos que no se encuentran en ningún otro lugar de la Comunitat Valenciana.

Declaradas Fiesta de Interés Turístico Autonómico de la Comunitat Valenciana, los Moros y Cristianos de Guardamar atraen cada año a miles de visitantes que buscan combinar la experiencia festera con el disfrute del litoral alicantino. Y es que pocas localidades pueden presumir de celebrar sus fiestas mayores a pocos metros de una de las costas más hermosas del Mediterráneo. Si estás pensando en acercarte a Guardamar en julio, esta guía tiene todo lo que necesitas para planificar tu visita y no perderte nada esencial.
Guardamar del Segura es un municipio de algo más de 17.000 habitantes situado en la desembocadura del río Segura, en el extremo sur de la Costa Blanca alicantina. Su territorio combina extensas playas de arena fina, un bosque dunar de pinos únicos en el litoral mediterráneo y un casco urbano que guarda la memoria de siglos de historia entre musulmanes, visigodos y cristianos. Esa misma historia es la que sus fiestas reviven cada julio con una intensidad que hay que ver para creer.
Raíces históricas
Para entender los Moros y Cristianos de Guardamar del Segura hay que remontarse mucho más atrás de la fiesta en sí. El escenario geográfico e histórico de este municipio es inseparable de su celebración. La desembocadura del Segura fue durante siglos un punto de contacto y conflicto entre culturas: visigodos, musulmanes y, más tarde, las huestes cristianas de la reconquista medieval dejaron su huella en este territorio de una manera que todavía hoy se percibe en los actos más emblemáticos de las fiestas.
El hecho histórico más singular que Guardamar ha incorporado a su fiesta es la firma del Pacto de Tudmir, un tratado real fechado el 5 de abril del año 713. Por ese acuerdo, el noble visigodo Teodomiro cedió a los musulmanes liderados por Abd-al-Azid ibn Muzá los territorios que hoy comprenden buena parte del sureste peninsular, incluida la zona donde se asienta Guardamar. Este documento histórico —uno de los pocos de su tipo conservados del periodo de la conquista islámica de Hispania— ha dado a las fiestas de Guardamar un elemento de representación que ninguna otra localidad de España puede reclamar como propio. La embajada que escenifica esta firma es, según los propios organizadores, un acto verdaderamente exclusivo de Guardamar y uno de los momentos más valorados por quienes lo presencian.
Las fiestas tal como las conocemos hoy se han ido configurando a lo largo del siglo XX, integrando tanto la dimensión religiosa de la celebración patronal en honor a Santiago Apóstol —Sant Jaume en valenciano— como los elementos lúdicos, teatrales y pirotécnicos propios de la tradición festera valenciana. La Junta Central de Moros y Cristianos de Guardamar es el organismo rector que coordina las comparsas, el programa y todos los actos oficiales. La fiesta ha ido ganando envergadura con los años hasta merecer el reconocimiento autonómico que ostenta en la actualidad.
El municipio también aporta otro elemento histórico de relevancia: el yacimiento arqueológico de Cabezo Lucero y los restos del antiguo castillo que domina el casco urbano, escenario de varias de las representaciones más dramáticas de las fiestas. Esta presencia del pasado en el espacio urbano hace que los actos festeros tengan un anclaje físico que amplifica su significado y su espectacularidad.
Calendario festero
Las fiestas se desarrollan a lo largo de unos diez días, con una estructura que combina actos de apertura popular, representaciones históricas y teatrales, desfiles de gran formato y la celebración religiosa del día grande, el 25 de julio, festividad de Santiago Apóstol. A continuación se detalla el esquema general del programa:
| Fase de las fiestas | Actos principales |
|---|---|
| Apertura y ambiente popular | Inauguración del Street Food en el Parque Reina Sofía con gastronomía variada y actuaciones de grupos locales. Ambiente nocturno en los días previos a los actos oficiales. |
| Inicio oficial: L’Encantà y Pregón | Desfile de Damas y Cargos Festeros. Pregón de Fiestas. Presentación y coronación de la Dama de Guardamar y sus acompañantes. Escenificación de la leyenda de L’Encantà con espectáculo de luz, agua y fuego en la Plaza de la Constitución. |
| Fin de semana popular | Desfile Multicolor con disfraces y concurso de ambientación callejera. Pasacalles, conciertos infantiles y el Concierto Monográfico de Música Festera. |
| Correfocs | Espectáculo de fuego y pirotecnia a cargo de la Colla de Dimonis Rafolins por las calles del centro histórico, con final en la Plaza de la Constitución. |
| Entraeta y Pacto de Tudmir | Apertura del Mercadillo Marinero en la Avenida Cervantes. Entraeta de las diez comparsas con sus bandas de música. Embajada de la Firma del Pacto de Tudmir en la Plaza de la Constitución. Interpretación del Himno de Fiestas. |
| Guerrillas y toma del castillo | Primera Guerrilla: el Bando Cristiano encabeza el recorrido. Segunda Guerrilla: el Bando Moro abre el paso. Entrada al Castillo con Embajada Mora (toma del castillo). Entrada al Castillo con Embajada Cristiana y Juicio del Moro Traidor (reconquista). |
| Día grande: 25 de julio (Sant Jaume) | Pasacalles matutino. Recepción de cargos festeros en el Ayuntamiento. Mascletà en la Plaza de la Constitución. Ofrenda al patrón Sant Jaume. Misa de Campaña al aire libre. Procesión solemne con el patrón, autoridades, Dama de Guardamar y comparsas. |
| Entradas y cierre | Entrada Cristiana: gran desfile de todas las comparsas. Entrada Mora: desfile de cierre liderado por el Bando Moro. Castillo de fuegos artificiales acuáticos en la Playa de la Roqueta. |
Además del programa oficial, a lo largo de toda la semana están abiertas las barracas populares y los cuartelillos y kábilas de las distintas comparsas, que ofrecen un ambiente nocturno de convivencia y música imposible de resistir.
Las celebraciones que hacen única esta fiesta
L’Encantà: la leyenda que abre las fiestas
El acto inaugural de las fiestas de Guardamar es también uno de los más originales de toda la fiesta mora y cristiana valenciana. L’Encantà —»la encantada» en castellano— recrea la antigua leyenda de una joven que, víctima de un encantamiento, solo puede ser liberada por los brazos de un guerrero valiente que antes ha de vencerla en batalla y bañar sus pies en las aguas del río Segura. La representación, que tiene lugar en la Plaza de la Constitución y que culmina con la coronación de la Dama de Guardamar, combina teatro, música, luz y fuego en un espectáculo que se ha convertido, según sus propios organizadores, en un auténtico referente en la Comunitat Valenciana. Es el acto que marca el pistoletazo de salida de las fiestas y congrega a centenares de espectadores.
La Embajada del Pacto de Tudmir
Si L’Encantà es el acto más legendario, la Embajada del Pacto de Tudmir es el más histórico. Esta representación teatral escenifica la firma del tratado del año 713 por el que el noble visigodo Teodomiro pactó con el general musulmán Abd-al-Azid ibn Muzá la entrega de los territorios que incluían la actual Guardamar. El acto tiene lugar en la Plaza de la Constitución, poco después de la Entraeta de las diez comparsas, y es precedido y seguido del Himno de Fiestas interpretado por la Agrupación Musical y la Coral Aromas de Guardamar. Este acto no tiene equivalente en ninguna otra localidad de España y otorga a las fiestas de Guardamar una dimensión histórica y educativa que las distingue claramente del resto de celebraciones de su tipo.
Las guerrillas y la toma del castillo
En el corazón de la semana grande, la fiesta se convierte en un enfrentamiento dramático entre los dos bandos. Las guerrillas son representaciones de combate que recorren las calles del centro histórico con pólvora, bandas de música y la energía desbordante de las comparsas. A continuación, cada bando protagoniza una jornada diferente de entrada al castillo: primero el Bando Moro escenifica la toma de la villa con la Embajada Mora, y al día siguiente el Bando Cristiano representa la reconquista con la Embajada Cristiana, que incluye el curioso acto del Juicio del Moro Traidor. Toda esta secuencia, que tiene como escenario el castillo y las principales plazas y calles del municipio, es el núcleo dramático de las fiestas y el momento de mayor carga teatral y emocional.
Las entradas, el Correfocs y los fuegos acuáticos
Los grandes desfiles de Entrada Cristiana y Entrada Mora ponen el broche de lujo a las fiestas. En ellos desfilan las diez comparsas —cinco por cada bando— acompañadas de sus bandas de música, con trajes elaborados que combinan la estética histórica con la creatividad artística de cada agrupación. Las comparsas del Bando Cristiano son El Cid, Piratas, Cruzados, Mosquetera y Labradores. Las del Bando Moro, La Pluma, Tuareg, Musulmanes, Nómadas y Abd-al-Azies. Cada una de ellas tiene su propio cuartelillo o kábila, donde celebran sus cenas, veladas y convivencias durante toda la semana de fiestas.
El Correfocs, a cargo de la Colla de Dimonis Rafolins, es otro de los momentos más esperados del programa: una bestia de fuego y pólvora que recorre las calles del casco antiguo y convierte la noche en un espectáculo que mezcla el folclore valenciano con el calor del verano mediterráneo. Y como broche final de toda la celebración, el castillo de fuegos artificiales acuáticos en la Playa de la Roqueta es uno de los espectáculos más espectaculares y fotogénicos de las fiestas, con los cohetes reflejándose en el Mediterráneo ante miles de espectadores.
Escenarios festeros
Una de las particularidades de los Moros y Cristianos de Guardamar del Segura es la variedad de escenarios que utiliza la fiesta. El corazón de las celebraciones es la Plaza de la Constitución, donde tienen lugar los actos más concurridos: la coronación de la Dama, el Pacto de Tudmir, la mascletà del día grande y el final del Correfocs. Sus dimensiones y su centralidad la convierten en el punto de encuentro de toda la fiesta.
El casco antiguo del municipio —con la Plaza dels Llauradors, la calle Major, la Plaza del Baluard y los alrededores del castillo— es el territorio de las guerrillas y las entradas al castillo, donde los desfiles y representaciones adquieren una escala humana y una proximidad con el público que resulta imposible en escenarios más grandes. Caminar por esas calles durante los días de fiestas, con las bandas de música sonando y la pólvora en el aire, es una experiencia que apela directamente a los sentidos.
La Avenida del País Valencià y la calle Major son las arterias de los grandes desfiles de Entrada Cristiana y Entrada Mora, que concentran a miles de espectadores a lo largo de todo el recorrido. Y el Parque Reina Sofía es el espacio informal de la fiesta, donde el Street Food y los conciertos populares crean un ambiente más relajado y familiar durante los primeros días. Por último, la Playa de la Roqueta protagoniza el cierre más espectacular posible: los fuegos artificiales acuáticos sobre el Mediterráneo.
Particularidades de estas fiestas
Más allá de los elementos comunes a muchas celebraciones de Moros y Cristianos en la Comunitat Valenciana, las fiestas de Guardamar tienen varios rasgos que las hacen realmente singulares. El primero, ya mencionado, es el Pacto de Tudmir: ninguna otra fiesta mora y cristiana de España incluye la escenificación de un documento histórico real del siglo VIII relacionado directamente con el territorio que celebra la fiesta. Eso da a las fiestas de Guardamar un peso histórico y educativo que muy pocas celebraciones populares pueden igualar.
El segundo elemento diferenciador es L’Encantà: una leyenda local propia que no comparte con ningún otro municipio y que actúa como pórtico fantástico de unas fiestas que combinan lo histórico con lo mitológico de una manera muy particular. La coronación de la Dama dentro de este marco teatral-legendario es también un acto que tiene pocas equivalencias en el panorama festero valenciano.
El tercer rasgo es la dimensión costera de la fiesta. El Mercadillo Marinero en la Avenida Cervantes es uno de los espacios más animados de toda la semana, con productos del mar y de la artesanía local. Los fuegos artificiales acuáticos de cierre son posibles precisamente por la ubicación del municipio junto al Mediterráneo y constituyen uno de los espectáculos visuales más impresionantes de todas las fiestas patronales de la Costa Blanca.
El Desfile Multicolor del primer fin de semana, con disfraces y concurso de ambientación callejera, es también un rasgo de identidad propio: un acto festivo más desenfadado que invita a la participación de vecinos y visitantes con una estética diferente a la de los días grandes.
Y, por último, el Concierto Monográfico de Música Festera que se celebra durante el fin de semana de apertura es un homenaje a la banda sonora de la fiesta: las composiciones de marcha mora y cristiana que acompañan todos los desfiles y que forman parte del patrimonio musical festero valenciano.
Consejos esenciales para disfrutar al máximo
Cuándo ir: Las fiestas se celebran en la segunda quincena de julio, con el 25 de julio como fecha fija del día grande (festividad de Sant Jaume). Los días más intensos son los de la semana central, con las guerrillas, las entradas al castillo, las entradas generales y el cierre con fuegos artificiales. Para no perderse ningún acto, conviene consultar el programa oficial en la web del Ayuntamiento o de la Oficina de Turismo de Guardamar, ya que la secuencia de actos se mantiene estable de un año a otro pero los horarios pueden variar.
Cómo llegar: Guardamar del Segura se encuentra a unos 25 km del aeropuerto de Alicante, lo que la convierte en un destino muy accesible para viajeros que llegan en avión. Por carretera, está bien comunicada por la N-332 y la autopista AP-7. Durante las fiestas, muchas calles del centro quedan cortadas al tráfico en los horarios de desfiles y actos; conviene aparcar en las zonas habilitadas en los accesos al municipio y moverse a pie por el casco urbano.
Alojamiento: Guardamar tiene una oferta hotelera y de apartamentos vacacionales propia, especialmente orientada al turismo de playa. Durante la semana de fiestas la demanda es alta, por lo que es recomendable reservar con bastante antelación. Los municipios cercanos de Torrevieja, Santa Pola o Rojales también ofrecen opciones de alojamiento a distancia razonable.
Vestimenta y comodidad: Las temperaturas en Guardamar en julio son elevadas, con máximas que frecuentemente superan los 30 grados. Para los desfiles y los actos nocturnos, lo más práctico es ropa ligera y calzado cómodo. Para el Correfocs, conviene llevar ropa que no importe manchar y, si se quiere entrar en la zona de más fuego, protegerse los brazos y el cabello. Para la mascletà, los tapones para los oídos son siempre una buena idea.
Gastronomía: La cocina de Guardamar y la Vega Baja del Segura es una de las más ricas de la provincia de Alicante. Durante las fiestas, el Mercadillo Marinero en la Avenida Cervantes es el mejor lugar para probar productos locales del mar. El arroz a banda, el caldero del Mar Menor, las salazones y el pescaíto frito son los grandes protagonistas de una mesa que también ofrece las cocas típicas de las fiestas locales. El Street Food del Parque Reina Sofía completa la oferta con opciones más variadas para todos los gustos.
Vida nocturna: Las barracas populares y los cuartelillos y kábilas de las comparsas son el núcleo de la vida nocturna durante toda la semana. Acercarse a uno de estos espacios es la manera más auténtica de conocer el tejido festero de Guardamar y de compartir mesa con los propios festeros. Muchos admiten visitantes, especialmente durante los días más concurridos.
Preguntas más habituales
¿Cuándo se celebran los Moros y Cristianos de Guardamar del Segura?
Las fiestas patronales de Moros y Cristianos en honor a Sant Jaume se celebran durante la segunda quincena de julio, con el 25 de julio como fecha fija del día grande. La duración total es de aproximadamente diez días, desde los actos de apertura hasta el broche final con los fuegos artificiales acuáticos.
¿Qué es L’Encantà y por qué es tan especial?
L’Encantà es el acto inaugural de las fiestas de Guardamar. Escenifica la leyenda local de una joven que, víctima de un encantamiento, solo puede ser liberada por un valiente guerrero que la vence en batalla y baña sus pies en el río Segura. El acto culmina con la coronación de la Dama de Guardamar y se acompaña de un espectáculo de luz, agua y fuego que lo ha convertido en un referente dentro de las fiestas valencianas.
¿Qué es la Embajada del Pacto de Tudmir?
Es una representación teatral que escenifica la firma del tratado histórico del año 713 por el que el noble visigodo Teodomiro cedió los territorios de la actual Guardamar a los musulmanes. Es un acto exclusivo de las fiestas de Guardamar del Segura, sin equivalente en ninguna otra celebración de Moros y Cristianos de España.
¿Cuántas comparsas participan en los Moros y Cristianos de Guardamar?
Participan diez comparsas en total, cinco por cada bando. El Bando Cristiano lo integran El Cid, Piratas, Cruzados, Mosquetera y Labradores. El Bando Moro está formado por La Pluma, Tuareg, Musulmanes, Nómadas y Abd-al-Azies.
¿Están reconocidas oficialmente estas fiestas?
Sí. Los Moros y Cristianos de Guardamar del Segura en honor a Sant Jaume están declarados Fiesta de Interés Turístico Autonómico de la Comunitat Valenciana, uno de los reconocimientos más destacados que otorga la Generalitat Valenciana a las celebraciones populares del territorio.
¿Dónde se celebran los fuegos artificiales de cierre?
Los fuegos artificiales acuáticos que ponen fin a las fiestas se celebran en la Playa de la Roqueta, con los cohetes reflejándose en el Mediterráneo. Es uno de los espectáculos más vistosos de las fiestas y congrega a miles de espectadores en la orilla del mar.
¿Qué es el Mercadillo Marinero?
El Mercadillo Marinero es un mercado que se instala durante varios días en la Avenida Cervantes durante la semana grande. Combina puestos de productos del mar, artesanía y gastronomía local, y es uno de los espacios más animados y característicos de las fiestas de Guardamar.
Webs y recursos para planificar tu visita
- Ayuntamiento de Guardamar del Segura — Información municipal oficial y programa de fiestas actualizado cada año.
- Turismo Guardamar del Segura — Oficina de Turismo local con guías, mapas, alojamiento y actividades.
- Turisme Comunitat Valenciana — Portal oficial de turismo de la Generalitat Valenciana.
- Costa Blanca Turismo — Diputación Provincial de Alicante, con información sobre fiestas y destinos de la provincia.